jueves, 14 de febrero de 2013

Princesitas

Desde hace un tiempo estoy mirando casi fanáticamente programas de Discovery home & healt.
Y hay un programa, que me grabo especialmente para no perderme ni un solo capítulo.
Y no es porque me guste, sino porque me llena de morbo el saber hasta dónde puede ir una mente retorcida.
Hablo de “Princesitas”, ese antro de perdición infantil, frutillita de la torta de pedófilos, y generador de mentes trastornadas gracias a madres más trastornadas aún.
Lo miro sólo para indignarme. Para ver qué tan lejos pueden llegar estas mujeres, que por poco drogan a sus hijas con sobredosis de azúcar para que estén hiperactivas durante todo el concurso.
Les dan infinidad de caramelos, litros de coca cola, y hasta café, todo con tal de que no estén bajoneadas en escena.
Hay de todo, pero lo que más asco me da son los concursos “Glitz”.
En estos se exige que las niñas estén bronceadas, que usen extensiones, toneladas de maquillaje, mucho, mucho brillo, vestidos espantosos que me hacen acordar a merengues gigantes, pestañas postizas, y hasta a veces, DIENTES POSTIZOS.

Hay de todo también en cuestión de participantes; desde casos de madres que nunca llevaron a sus hijas a un concurso; las chicas se lo piden y ellas aceptan, sólo para darles el gusto, pero a la vez se niegan a que estas usen pelo artificial, o pestañas postizas. Entonces las niñas pierden, y se frustran y terminan el programa llorando y declarando que “nunca más van a volver a participar de un concurso” (Y seguramente en un futuro cercano desarrollen problemas importantes de autoestima).
También está el caso de las madres que asquerosamente traspasan sus deseos frustrados de reina de belleza a sus pobres hijas.
En este programa es muy común la declaración: “Cuando me enteré que iba a tener una niña…
-Salté de la emoción pensando en la cantidad de concursos a los que la iba a llevar
-Quise ponerle “América”, porque sabía que iba a llegar a ser Miss América
-Me emocioné pensado que iba a seguir mis pasos como reina de belleza …”
O: “Penny Lane (juro que una niña se llamaba así) es mi tercer hija, tengo otros dos varones, y…
-Dije que no iba a parar de tener hijos hasta tener a mi niña 
-Me angustiaba mucho no poder engendrar una niña                                                                                   -También participan en concursos, sólo que no hay demasiados concursos masculinos o mixtos, y por eso los llevo a participar igual a los concursos de niñas (también un caso real que vi en un programa).
Cuando las pequeñas pasan al escenario, caminan acartonadamente, con  sonrisas tan falsas que dan miedo, hacen gestos de adultas, que las madres se encargan de dirigir cual orangutanes del otro lado, detrás de los jueces.
La conductora del desfile se encarga de presentarlas, nombrando a sus padres, otro signo de que los organizadores de estos eventos, vieron lo que realmente pasaba, y orientaron los mismos a los padres que sólo quieren satisfacer sus deseos a través de sus hijos. Al nombrarlos, de alguna manera los llevan arriba del escenario. Los hacen figurar, mostrando a sus hijos como perritos de exhibición, contándole a todos que ese vestido tan costoso se lo compraron su mamá Allyson y su papá Josh, que ese perrito tan bonito, llamativo, y talentoso, sólo es eso gracias a la obra de su mamá Jennifer, y su papá John.
Si una niña se equivoca en escena, no termina de bajar la escalera que ya está la madre retándola por haber hecho todo mal, metiéndole cada vez más y más presión.
Algunas mujeres extorsionan a sus hijas con plata, con peluches o con gatitos.
En el backstage se puede ver el sufrimiento de las chiquitas al depilarles las cejas, broncearlas, o ponerles pestañas postizas, ellas lloran, y las madres lo único que hacen es decirles que no lo hagan, que arruinan su maquillaje.
Y a estas minas, cuando ven su trabajo terminado, cuando ven a su hija como una fusión de muñeca de porcelana con femme fatal, no les alcanza. Necesitan que ganen algo. Por alguna razón necesitan demostrarle al mundo que sus hijas (o ellas, indirectamente) son mejores que los demás.
Cuando ganan, al final del programa las declaraciones son siempre las mismas: “Estoy feliz por haber ganado porque: me encanta ganar/odio perder/ahora tengo más dinero/ahora tengo un gatito/a mi mamá le gusta que gane”.
Me indigna, pero por sobre todas las cosas me da una tristeza inmensa por pensar en lo que va a ser de estas peques. Muchas lloran porque no quieren hacer eso, a pesar de ser tan chiquitas tienen bien claro que es lo que quieren y lo que no, aunque no puedan hacer mucho para evitar lo segundo. Otras, son más dóciles, y se dejan llevar por el mundo rosa, de plumas, princesas y cachorritos. Esas madres lograron que sus hijas estén igual de trastornadas que ellas, porque ¿a qué niña no le gusta el rosa?.
Entonces pienso, pobrecitas las chicas que son obligadas a esto, qué será de sus vidas en un futuro, qué contarán en terapia, pero más pobrecitas aún las que ya están metidas en este mundillo, las que se creen que la vida es lentejuelas y “Glitz”, las que creen que con unos dientes postizos van a triunfar en la vida, que caminar lentamente mirando a los jueces es un talento…
Yo miro este programa de morbosa, Martín se enoja cada vez que lo critico y me dice “Para qué lo mirás? Para sentirte mejor que ellas?” Y si, la respuesta es SI.
Si vamos a ser sinceros, luego de detallar tanta miseria, muestro la mía: Miro este programa para estar tranquila de que no hay manera de que mi hija pueda llegar a tener un trastorno semejante. Me deja tranquila saber que voy a ser mejor madre, saber que soy mejor que esas mediocres mujeres. Saber que vivo en un país donde la boludez no predomina. Donde no se estilan hacer este tipo de cosas, donde las niñas pueden ser niñas, sin tener que parecer mujeres de 18 años.

15 comentarios:

  1. Yo lo vi un par de veces y no podia creer lo que una madre y familia es capaz de hacer con una hija.
    Esas señoras tienen serios problemas en la cabeza!
    No solo que son madres frustradas con sueños perdidos que se los estan pasando a sus hijas.
    Sino con que necesidad la llevas a tu hija hasta ese extremo? de ponerle dientes postizos,peluca,maquillarla y todas las demas cosas,cuando las chicas podrían tener una niñez normal.
    A mi me saca la cabeza!!!

    besos
    ayez

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    1. Si a mi también me saca, pero es como una droga, no puedo dejar de mirarlo!! :S

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  2. Cada tanto también lo miro, y al igual que vos me cuesta horrores entender semejante barbaridad.. que mundo loco, no? Pobrecitas en que mundo las han metido con esos concursos.. les quitan la niñez y todo lo lindo que esta tiene..
    besote

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    1. Horrible, les sacan la niñez y las presionan con ganar y con estar perfectas desde chiquitas. Dicen que los hijos eligen a sus padres antes de nacer, estas chiquitas eligieron mal, parece.... :S

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  3. Ufff!!! Nunca vi esos programas pero oí de ellos y leí algo. Realmente no entiendo cómo dejan las autoridades transmitir cosas así. No es explotación infantil sino también abuso. Ellas crituaritas no tienen edad ni madurez para entender lo que hacen, a lo que las exponen. De solo pensarlo, me da ganas de ir a pegarle a los padres y preder fuego a los pervertidos de los productores y creadores de ese programa. ¡Me violencian!

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    1. Eso abuso!! Me había olvidado del abuso!!
      Debería estar prohibido hacerlo, no sólo el programa, sino los concursos, que deberían tener una edad mínima, tipo 16 para participar!

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  4. Yo también lo miro porque me asombra y me horroriza. Están locas esas madres! Realmente trastornadas.
    En Little Miss Sunshine muestran algo de esos concursos y es mortal cuando Olive hace el baile que había practicado con su abuelo... No cuento más para no arruinarle la peli al que no la haya visto

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    1. Siii me acuerdo de esa peli! Tan bonita ella, diferente a las demás, tan NIÑA, como debe ser que desentonaba con el resto!
      Bueno al final no, jajaja, yo también me quedo callada :P

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  5. Me parece tetrico ver a las chiquititas pintadas, maquilladas y sensuales... decime donde tiene cabida el sentido de sensualidad en una criatura menor a 14 años?

    A mi se me hace que en un futuro, todas estas nenas, devenidas a mujeres serán secretarias de algún Sofovich...

    Tengo una oración para vos: "Honey Boo Boo"
    Hasta le hicieron un show...

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    1. No sé, yo miro a los jueces de los programas, y hay muchos hombres, y pienso, qué juzgan estos tipos cuando las puntúan??
      Me da miedo y escalofríos :(
      Secretarias de Sofovich debe ser lo mas leve que les depara el futuro!! Yo creo que se van a dar con drogas duras.
      Esa era una participante no?? Creo que la vi el otro día, una gordita insoportable?
      También está Eiden o algo así, que es la más famosa de ese submundo y tiene hasta UN LIBRO SOBRE ELLA! TIENE 4 AÑOOOOSSS!! O_O

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  6. Siempre me pareció malísimo ese programa. Les hacen pensar a las nenas que la vida es solo verse bien. Y sus mamás que canalizan sus sueños rotos mediante ellas. Dan pena.

    Besitos :3

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    1. Si dan pena, pero también indignan, es muy triste que le hagan eso a criaturas!!
      Un beso!

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  7. Lo he visto alguna que otra vez... y es UN ESPANTOOOOOO! madres que canalizan sus propios sueños frustrados a traves de sus hijas, forzandolas a lo que no quieren... es de terror! y soy una convencida de que deberian estar prohibidos, alguien tiene que proteger a esas chiquitas. Besos

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    1. Si, ya que tienen las pruebas, deberían hacer algo con ellas no?? Yo digo MÍNIMO prohibir esos desfiles, no sé...

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  8. La verdad que ese trasladar que tienen los padres sobre los hijos en todos los casos es terrible. Y más acá, donde hunden a las nenas en un mundo mugroso y frívolo. ¿Qué estaban haciendo ellas a su edad, quizás, que no ganaron un concurso? Disfrutando, viviendo como tenían que vivir y no quemando etapas. Estaría buenísimo que a sus hijas les dejaran hacer lo mismo.

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Vos también tenés algo para enseñarme?