martes, 1 de octubre de 2013

1 Año

Planeábamos empezar a buscar un hijo, y ya actuábamos como si estuviera gestándose en mi, debatíamos sobre dónde parir, cómo criarlo, y de lo único que se hablaba en las cenas de casa era sobre juguetes y ropa diminuta.
Me juntaba a tomar cerveza con mi amiga, pero no charlábamos de otra cosa que no fueran hijos y bebés.
Hace un año tenía un examen de psicología. Me desperté, me fui a trabajar, y a media mañana empecé a sentirme mal.
Al principio pensé que eran los nervios porque la hora del examen se acercaba, pero como el malestar persistía, me di cuenta de que tenía un atraso de 2 días.
Puntual como reloj, recordé todas las veces en las que mi amiga me decía "Para mi que ya estás embarazada" y yo le respondía que todavía no me tenía que venir, que seguro este mes me venía; recordé también las veces en las que Martín me daba besos en la panza (para nosotros, aún vacía) soñando con el momento en el que allí estuviera nuestro bebé.
Pedí en el trabajo para retirarme y lo primero que hice fue ir a la farmacia a buscar un evatest. Y por primera vez de las tantas otras en las que compré este artículo, el farmacéutico me miró cómplice, y me dijo: "Buscando buenas noticias?"
Y por primera vez respondí sincera "SÍ".
Me fui a casa pero no pude esperar dos horas a que Martín regrese de su trabajo, estaba tan segura de cuál sería el resultado que quería que lo hiciéramos juntos, pero la ansiedad fue más fuerte.
Y luego de ver el positivo, me quedé sonriendo mirándome al espejo. Repitiéndome una y otra vez, "Voy a ser mamá", sin poder creerlo; sin imaginar siquiera, todo lo que eso significaba.

Hoy hace un año de ese día, y me vuelvo a mirar al espejo y aún no creo todo lo que pasó.
Definitivamente no soy la misma, aquella Chivi, aunque algo pálida por el malestar, se veía bien, prolija, descansada, esperanzada.
Lo que me devuelve el espejo hoy es una cara demacrada, despeinada, con alguna hebilla de mi bebé que encontré por ahí y usé para sacarme los pelos de la cara. Una cara que yo veo avejentada por el cansancio, ojerosa pero inmensamente feliz.
Y miro para atrás y pienso en que ya soy mamá, que ya pasé por esto que creí que nunca sería capaz de hacer, ya parí, sin epidural, sin cesárea, sin oxitocina, bien natural como les gusta acá y como yo tanto temía.
Y no puedo evitar recordar a la Chivi de hace un año como una niña, porque recién ahora estoy descubriendo la vida, sus prioridades, los verdaderos miedos y frustraciones.

A veces extraño estar embarazada. Tenía tanto tiempo para mi, una idea tan distorsionada de la vida como madre, tenía ganas de maquillarme y pasaba las tardes echada en el sillón mirando la tele, en vez de romperme la cabeza pensando "Y ahora qué más hago para entretener a esta criatura".
Pero después miro a esa criatura, y ella abre sus ojos grandotes y sonríe, y veo todo esto que me pasa y que pasó como algo mágico.



viernes, 9 de agosto de 2013

Los primeros dos meses

11:30
Hoy cumple dos meses mi chiquitita.
La que se despierta siempre de buen humor y con sonrisas que me estrujan el alma.
La que mira atenta la tele, y le gusta sentir el solcito que entra por la ventana.
La que se calma con Bublé y la Negra Sosa, y se divierte con Manuelita. O al menos, la versión que yo le canto.
La que ama el frío como el papá, y se sofoca y transpira enseguida.
La que odia que le saquen los mocos, bañarse, el chupete y la mamadera.
La que nunca me deja desayunar de corrido, o almorzar en horario, o cenar sin atragantarme.
La que me tira del pelo, me araña el pecho, me muerde sin dientes las tetas, y me rompe los tímpanos con sus gritos.
La que me impide escribir un post sin interrupciones.
Y por ella y su bienestar, soy capaz de no comer nunca más, de no volver a escribir un post, de vivir vomitada, o de morir del aburrimiento escuchando una y otra vez la historia de la maldita tortuga.
Estos 6 kilos de puro amor y fastidio. La mejor contradicción de mi vida, el mejor amor de mi historia.
La amo tanto que me duele, y es recién ahora que entiendo el significado de esa frase.
12:17

lunes, 15 de julio de 2013

Mi experiencia con la lactancia

Mucho se ha hablado en estos últimos días sobre la lactancia en el grupo de madres bloggeras y twiteras al que pertenezco.
Y todo el debate surgió a partir de la campaña de Unicef, donde la hermosa Natalia Oreiro dice que "Dar la teta es dar lo mejor de vos".
Entonces salieron muchísimas madres que eligieron no amamantar a defender la leche de fórmula. Otras que se decidieron por la lactancia materna también opinaron, y todas expusieron sus puntos de vista.
Yo no participé del debate, porque generalmente se inclinaban más por lo primero, leí mucho más a favor de la leche de fórmula que de la lactancia materna, y no tenía demasiado para decir ya que desde hace un mes y 6 días alimento a mi hija exclusivamente con mi leche.
Pero luego de que el tema rondara por mi cabeza durante algunos días, me decidí a dar mi experiencia al respecto.
Muchas sabrán, porque lo expresé varias veces, que durante mi embarazo dar la teta era una idea que me aterraba.
Leía la "Guía inútil para madres primerizas" y decían cada cosa que no ayudaba a subsanar mis miedos. Hablaban de grietas, de dolor incomparable, de un alienígena prendido las 24 horas del día succionándonos y privandonos de vivir, de amamantar con pezones sangrando, etc.
Leía "El primer año de mi bebé" de Marcos Mercado, y repetía una y otra vez que "amamantar era el acto más grande de amor", que era indispensable hacerlo para un buen desarrollo de nuestro hijo, y  miles de beneficios que no hacían más que angustiarme, porque no estaba segura de poder hacerlo.
Llegó a afectarme tanto, que lo hablé con la psicóloga. Le decía que me daba miedo el dolor, que tenía las tetas asociadas al placer, que cómo iba a separar el placer sexual del alimento de mi hija, en fin, muchas cuestiones angustiantes ante tanta presión externa.

Y finalmente cuando llegó el momento de darle la teta a Catalina, lo hice como lo más normal del mundo. como si siempre lo hubiese hecho; y ella también "se prendió" muy bien desde el principio.

Gracias a que ella se prendió bien, y a que yo usé los escudos aireadores de Bushi, jamás se me agrietaron los pezones, y jamás me causó un dolor.
Sólo me dio miedo la primera vez que me bajó la leche. Porque tenía las tetas duras y dolían, y como no sabía que era normal, temí una mastitis. Ese único dolor, duró dos días, y luego todo volvió a la normalidad.

Y es así como hoy, desde acá, puedo decir que disfruto muchísimo dando la teta. Me llena de amor verla alimentarse, y que pueda ser yo quien le brinde ese alimento.
De todos modos, no sé si prolongaría la lactancia más allá del año de Cata.
El sábado a la noche le dimos mamadera por primera vez (con mi leche) porque falta poquito para reincorporarme al trabajo y queríamos ir probando. Se la dio Martín y a mi me angustió un poco que la haya aceptado tan bien. Sentí que a partir de eso me necesita un poco menos...
Por suerte a los 5 minutos empezó a llorar en busca de más, e inmediatamente me la puse en el pecho, y felices las dos.

De este lado también se nota la presión que imponen en las campañas pro-lactancia, y no creo que sea de mucha ayuda (emocional) para aquellas que no pueden o no quieren hacerlo, pero tampoco me parece bien condenarla sólo porque no estamos obligadas a hacerlo. Sabemos que la leche de fórmula es muy buena, y que dar una mamadera con amor es mucho mejor que dar una teta por obligación, entonces que quede en cada una la decisión, sin estigmatizar ninguna de las dos partes.

-Hoy tuvimos el primer control con la pediatra oficial, y Cata pesa 5 kilos, aumentó 1.400 kgs. en este mes, qué felicidad!!-

jueves, 27 de junio de 2013

Rutina maternal

27 de Junio -miro la fecha en la computadora porque ni siquiera sabía que era jueves-
5 AM:

-Le di una teta
-Le hice provecho
-La cambiamos
-Le di la otra teta
-Le hice provecho de vuelta
-Escuchamos que se acaba de cagar nuevamente por lo que:
-La volvemos a cambiar
-Le limpiamos el vómito
-Le hablamos
-Le cantamos
-La paseamos en brazos por la habitación
-La ponemos boca abajo
-La paseamos boca abajo por la habitación
-Le hacemos masajes anti-cólicos
-Le cantamos una vez más
-La acostamos en la cama
-Le volvemos a limpiar el vómito
-La acostamos sobre el pecho del padre
-La acostamos sobre el pecho de la madre
-La mecemos
-Le hacemos el "ico ico caballito"
-La acostamos en su cuna
-La sacamos inmediatamente de su cuna
-La abrigamos
-La desabrigamos
-Le damos el chupete
-Lo agarramos de vuelta, lo enjuagamos, y se lo volvemos a dar, sólo para que lo vuelva a tirar
-La alzo en mis brazos y le muestro la lluvia por la ventana (mientras miro que la ruta está desierta, no hay nadie despierto a esta hora, y odio a todos)
-Martín sube el coche y la ponemos ahi
-La mecemos en su coche (mientras Martín le decía que se porte bien, porque sino no iba a tener un hermanito)
-La saco del coche y le doy una tercera teta
-Le hago provecho
-La ponemos en su cuna
-Dormimos.-

Y saben qué? No estoy de mal humor. No le tengo rencor. No me quejo. Y reconozco que hasta las 5 AM había dormido bastante bien (despertándome cada dos horas, por supuesto, pero ese es el concepto de "dormir bien" que tengo ahora). Casi podría decirse que estoy inmensamente feliz, optimista, contenta.
Hoy a la mañana intercambiamos miradas con la enana por al menos, unos diez minutos. Me dolía el cuello pero no podía dejar de mirar esos ojos que contenían el universo entero.
Le empecé a hacer morisquetas con la cara y ella intentaba copiarme. Es increíble. También se reía. Puede ser que se ría tan pronto? O era sólo un reflejo? De todas maneras, ya me tiene en sus redes...

miércoles, 26 de junio de 2013

Los resabios del dolor

Pocas veces desde que nació Cata tuve dificultades para dormirme.
El insomnio que tanto me afectaba durante el embarazo desapareció desde que no duermo 4 horas seguidas, y cada vez que mi cabeza toca la almohada caigo en un sueño profundo.
Pero hace un rato, mientras mi abuela y Martín cuidaban a mi hija, y me mandaban a descansar un poco, al meterme en la cama e intentar dormir recordé mi parto.
Recordé sólo los dolores, uno a uno, desde las contracciones hasta el momento en el que salió, a pesar de que fue en medio de una nebulosa confusa.
Y al recordarlos, me di cuenta de que cada vez que me dispongo a dormir, por más que concilie rápidamente el sueño, siempre, pero siempre sin excepción recuerdo mi parto con lujo de detalles.
Muchas mujeres dicen que es el dolor más grande del mundo, pero que pronto se olvida. Que al ver la cara de sus hijos lo olvidaron todo, o algo por el estilo.
Quizá aún es muy pronto para mí, pero tengo muy presente esos dolores, no olvidé ninguno y me persiguen como pesadillas. De hecho el otro día soñé con el parto, reviviendo el sufrimiento una vez más.
Las contracciones duelen al recordarlas, el momento en el que intentaban bajar a la gorda mientras yo pujaba duele, al igual que cuando me cosían los puntos, o me sacaban la placenta. Pero lo que más me duele es recordar el instante en el que el médico me clavó el codo en la panza.
Tanto que había leído y escuchado que eso no se debía hacer. Tanta ley sobre el parto respetado prohibiendo que los doctores lo hagan, y yo estaba tan dolorida, tan desesperada que no dije nada.
No hice nada al respecto, más que sentir que algo se quebraba en mi vientre mientras él me clavaba su codo.
Por suerte todo salió perfecto, y estoy eternamente agradecida al doctor, a la obstetra y a las enfermeras por acompañarme y ayudarme en el parto.
Mañana tengo un turno con el traumatólogo, porque los puntos se fueron, el útero está completamente retraído, las pérdidas son normales, pero el coxis y el sacro siguen doliendo demasiado.
A veces estoy sentada y pego un salto al sentir que el hueso cambia de lugar, es un dolor indescriptible, que viene cuando menos lo espero.
Otras veces, la mayoria, sufro al tener que pararme de la silla, el sillón o la cama, siento que al intentar ponerme de pie, todos mis órganos hacen fuerza para abajo, duele mucho.
Bueno, se que lo que se tiende a aconsejar, o a acotar en estos casos (al menos mi abuela me lo vive repitiendo) es que tengo el mayor regalo del mundo, que todo el dolor sufrido y actual valen la pena, y sé que es cierto; sé también que debería sentirme la mujer más feliz del mundo por este peceto que se convirtió en el amor de mi vida; pero a veces el dolor es más fuerte...
Les dejo un beso grande para todas. Gracias eternas por estar siempre del otro lado, las quiero mucho!

lunes, 24 de junio de 2013

Desencantándome

Ajá! El momento iba a llegar alguna vez no?
Ayer rompí en llanto. Fueron dos semanas bellas, de puro amor y alegría, pero unos cuantos días de no dormir casi nada a la noche, de seguir sufriendo los dolores del parto y del amamantamiento, y las incomodidades del cansancio.
El viernes fue el primer baño de Cata y al contrario de la creencia popular, no la dejó planchada.
De hecho la alteró bastante. El agua le gustó. El baño lo disfrutó, pero en cuanto la acostamos empezó el baile.
Se despertó 5 veces en toda la noche, algo que empezó a desgastarme poco a poco.
Para colmo, Martín tenía un día muy largo el sábado y me encargué de todo yo. Generalmente nos repartimos el trabajo: Yo le doy la teta, él le hace provecho, o la cambia, después le doy la otra, le hago provecho y él la acuesta. El viernes a la noche me apiadé de mi marido y casi no dormí haciendo toda esa tarea.
El sábado vino mi abuela y se quedó un ratito con ella mientras yo descansaba. Cuando llegó la noche, volvimos al ruedo... se despertó a las 2 AM y no se durmió hasta las 6. Su padre y yo nos mirábamos y no sabíamos qué más hacer. El le hacía la bicicleta, la ponía boca abajo, le cantaba, la mecía, y no había forma de calmarla. La alimentamos, la cambiamos, le cantamos, hicimos absolutamente todo lo que conocíamos pero la retoña no tenía ganas de dormir, estaba incómoda y tenía pedos. Los pedos no nos dejan dormir.
Y finalmente, llegó el domingo.
Sin haber dormido casi nada la noche anterior, cuando empezó a esconderse el sol yo sentía una mezcla de alivio y miedo. A las 22 hs. me la llevé a la habitación, y mientras Martín estudiaba abajo, yo le di de comer con luz tenue, le hice provecho, y cuando se durmió, intenté acostarla en su catre...

CAOS
CAOS
CAOS!!!!!
Y MUCHO MÁS CAOS!

La pequeña lloraba como posesa, gritaba mucho y yo me desesperé. Tengo la habilidad de cerrar los oídos, algo que pensé que me serviría en estos casos, pero cuando el llanto y los gritos se extienden durante casi 20 minutos, sin parar ni un sólo segundo, intento sentarme y me duele el sacro, intento pararme y me duele aún más, me duele un lado de la teta y noseporquédemonios, estoy cansada, tengo sueño y una hija que no me quiere, o eso aparenta con sus gritos, y después viene mi marido y la agarra y ella se calma, y de la boca de él salen las temidas palabras: "Nos tomó el tiempo, sólo se calma en brazos"; lo único que me quedó por hacer, fue explotar en llanto.
Me acosté, me tapé y me quedé llorisqueando en posición fetal.
Quería volver el tiempo atrás, quería estar embarazada y dormir como puerco, quería ser más que un par de tetas, un surtidor 24 hs.
Y vi todos mis miedos materializándose. Pero por suerte después de 5 minutos llorando a la par de mi hija, me recompuse, me armé nuevamente, me hice fuerte una vez más y seguí adelante.
Dormimos bien anoche. Turnándonos para tenerla en nuestro pecho, única manera de que ella duerma y por lo tanto, nosotros también.
Cada 3 horas se despertó a comer, algo que me pareció un oasis en el desierto, ya que venía pidiendo teta durante el día cada hora y media.

Ayer sentía rencor hacia la pequeña, tantas veces durante el embarazo me repetí a mi misma que los bebés no se mal acostumbran; que hay que darles todo el cariño que piden; y toda esa perorata de la crianza con apego, y cuando me pasó me sentí una boluda. La pequeñísima me tomó el tiempo. Tanto tenerla en brazos durante el día y ahora no me deja dormir si no está metida en mi cama, o sobre el pecho de alguno de los dos.
Martín la mimaba, y yo los miraba con el rabillo del ojo, desilusionada, decepcionada, pero a la vez tratando de reencontrarme con el amor inmenso que le tengo.
Esta mañana nos despertamos y la metí de lleno en su huevito. Por suerte se durmió re bien, y yo volví a entenderla. Recordé que es chiquita, que necesita amor, que no nos "toma el tiempo", sino que aprovecha y le gusta el cariño, y cuando no lo siente le hace falta. Más tarde, y un poco más relajada, intenté nuevamente llevarla a su catre, y se quedó dormidita durante más o menos dos horas. Así que tengo buenas esperanzas para esta noche.

En fin, les pido perdón por la redacción, pero sepan entender que el puerperio y el sueño me están afectando un poquitín. Cuesta concentrarse y pensar, mucho más escribir...

Les dejo un beso grande para todas!

domingo, 16 de junio de 2013

Ahora entiendo todo

La alegría inmensa al oír que ella se está tirando pedos.
La risa incontenible cada vez que vomita.
El pánico a que le pase algo.
La emoción de sentirla mía.
La necesidad de que se despierte para comer sólo para compartir ese momento nuestro.
El éxtasis al sentir su olor.
El orgullo ante cada mirada, sonrisa o pequeñísimo logro.
Volver a pedirle a Dios por ella, después de años de no creer en nada.
Las ganas de sacarla al mundo para que todos la vean.
Ir por primera vez en mi vida a comprar un regalo para el día del padre.
Escuchar sus gritos desgarradores provocados por los benditos cólicos, y aún así, sonreír.
El recordar los miedos que tuve de que llegara este momento, y ver qué tan equivocada estaba, que esto es lo mejor que me pasó en la vida, que no hay nada que pueda arruinarlo, que mi vida está completa y soy inmensamente feliz.
Mañana ella cumple una semana de vida...


jueves, 13 de junio de 2013

La nueva vida

Tengo demasiadas palabras en la garganta, y ni una sola de ellas puede describir lo que estoy viviendo.
Puedo contarles que el parto fue muy doloroso, el peor dolor que sentí en mi vida. Que cuando me pusieron a Cata en el pecho no lloré, porque estaba casi desmayada y no entendía nada de lo que estaba pasando.
Que Martín me dijo "Dale un beso, es tu hija" y yo aún sin entender le di ese beso raro.
Que se la llevaron y yo los miraba por una ventanita mientras me cosían, que dolía tanto que no podía ni pensar en el momento tan emocionante que estaba viviendo.
Que cuando llegamos a la habitación me dijeron que le de la teta y ella, que estaba tan cansada como yo no prendía. La enfermera me retó porque yo pedía descansar e intentar en otro momento.
Y que a pesar de que nació a las 4:45, y yo no había dormido desde la noche anterior, segui sin dormir hasta la noche siguiente porque no podía sacarle los ojos de encima.
Mi parto no fue tan emocionante como pensé. Creí que iba a llorar desconsoladamente cuando me la pusieran en el pecho y no lo hice, pero toda esa emoción me brota ahora cuando lo recuerdo.
Y es hasta el día de hoy, con una flamante Cata de 4 días que la felicidad no me entra en el pecho.
Tengo a mi abuela taladrandome la cabeza contandome miles de cosas que no me interesan mucho, pero prometo volver pronto para contarles más sobre este sueño que estoy viviendo.
Mientras, les dejo dos fotos del amor de mi vida, les presento a la tan esperada Cata:



miércoles, 5 de junio de 2013

40 Semanas

No pensé que llegaría a esta altura del embarazo.
De hecho se que nadie pensó que lo haría.
Todos tan convencidos de que Cata se iba a adelantar, todos convenciéndome de que iba a llegar para el día de la patria, para el cambio de luna, para el calendario de marte, de júpiter y la mar en coche.
Lo cierto es que esta enana aún no nació. Llegó el tan ansiado 5 de Junio, el día que soñé tantas veces, y nada pasó.
Me siento entre frustrada y ansiosa. Ah! Y no quiero que se me olvide mencionar el enojo tan grande que siento.
Porque llega la fecha, y no soy la única que esperaba novedades. Porque mucha gente nos quiere y se preocupa por nosotros, y quiere saber si "Ya nació". Y eso no hace más que infundirme más ansiedad y tristeza.
Desde anoche que vengo recibiendo mensajes de texto, de whatsapp, de facebook, y llamadas que no contesto. No quiero hablar con nadie.
Y no quiero hablar porque todo el mundo empieza preguntándome si hay novedades, y cuando les digo que no me contestan "Uy esta Cata que remolona" y finalmente, cuando admito que estoy ansiosa me sueltan un "Pero tranquila! Va a llegar cuando tenga que ser! No te pongas nerviosa!".
Y no me sale más que una puteada que contengo con todas mis fuerzas. Porque esa misma persona que me está poniendo nerviosa, cuando ve que lo logra me pide que me tranquilice!
Esta mañana lloré con la angustia de sentirme presionada, triste. Para qué me pasé nueve meses, como doscientos setenta días anhelando la llegada de una determinada fecha, si cuando ésta llega, nada pasa.
Y si busco en lo más profundo de mi ser no estoy ansiosa. Sigo conforme con mi embarazo, sigo queriendo disfrutar de "los últimos días". Pero sólo quiero que nazca para que todo el mundo se deje de joder.
Para decirles SI! NACIÓ! AL FIN! y listo, cumplir y empezar nuestra nueva vida...
Ayer me hicieron un monitoreo y la "maniobra de Hamilton" a ver si aceleran un poquito las cosas. Según leí, puede funcionar como no, y si funciona, tiene 48 hs. para hacerlo, así que aún estamos a tiempo.
Pero no tengo ni medio síntoma y esta enana parece estar demasiado cómoda ahi adentro.
Lo que siempre temí que pasara, está pasando. Toda mi vida tuve que esperar por las cosas, y mi bebé no iba a ser la excepción claro está...

jueves, 30 de mayo de 2013

El lado A de la maternidad

Mi amiga de acá, me dijo hace mucho, cuando yo estaba muy molesta con los dolores y las incomodidades del embarazo, que el segundo trimestre era el mejor.
Que te sentís plena, que se van los malestares, que te sube la líbido, que empezás a hacerte más la idea de que estás creando una persona, etc, etc.
La verdad es que a mi, el segundo trimestre me agarró retorcida. Me creció muchísimo, y muy de golpe la panza, lo que me incomodaba demasiado, seguía con algunos malestares, en fin, todo lo que les cuento en mis posts del "Lado B".
Pero estos últimos días, sobre todo desde que estoy de licencia, son los que más estoy disfrutando.
Los dolores están. Camino dos cuadras y me mata la cintura, de vez en cuando me agarra una acidez que no me deja ni respirar, a pesar de mi gula de toda la vida, como tengo menos espacio ahora, como un poco y ya me lleno, y como soy una gorda de alma y corazón, sigo comiendo, entonces todo me cae mal. Luego de ingerir algo, siempre me siento mal.
El síndrome del nido sigue ahí. Hay días en los que no hago absolutamente nada, pero otros me ataca una locura y limpio toda la casa, pero por supuesto inmediatamente después de agarrar la escoba ya estoy cansada.
Nunca le hago caso a mi cansancio, cuando estoy loca limpiando, debo terminar, no puedo sentarme sabiendo que tengo todo a medio hacer. Así que ordeno y limpio toda la mañana, y a la tarde estoy hecha una piltrafa, sin poder siquiera caminar. (Pero feliz viendo mi casa lista esperando a Cata)
La semana pasada salí tres veces. El martes fue el cumpleaños de mi cuñada y fuimos a cenar afuera, el miércoles lo festejó de nuevo en un bar con más personas, y el sábado tuve dos cumpleaños de compañeros de Martín que se festejaron en un asado.
Me gusta que todo el mundo se entere que tengo fecha probable de parto para dentro de unos días y me digan "Ay pero estas bárbara". Me da orgullo, y me anima a sentirme bien todo el tiempo.
Y es así, supongo que me acostumbré a los malestares, o me resigné porque sé que son por una buena causa.
Tampoco es que tuve un embarazo complicado. La verdad es que todos los de mi alrededor (los que conocen otros embarazos) me dicen que lo estoy llevando genial. Y yo también lo creo, porque por ejemplo, no me levanto ni una sola vez a la noche para hacer pis. Hay días en los que tengo que ir una vez al baño, pero es sólo una vez (y a eso de las 5 o 6 de la mañana y después me quedo 1 hora de reloj despierta con insomnio, pero ya me acostumbré).
Y estoy feliz porque sé que después de que nazca Cata voy a extrañar mi panza, extrañar que la gente me mire con dulzura sólo por estar embarazada, extrañar "ser especial". Entonces intento disfrutar al máximo de estos últimos días.
Y si, estoy feliz. Este tiempo es el que me hace olvidar lo mal que la pasé. Todo lo que me quejé, todo lo que pataleé por dolores e incomodidades, estoy viviendo el lado rosa, y hoy les puedo afirmar que es lindo estar embarazada.
Es cursi hasta la vergüenza, pero es mágico. 

domingo, 26 de mayo de 2013

Esperando

Cata sigue muy cómoda en mi panza. La esperaba para celebrar el 25 de mayo, aprovechando el famoso cambio de luna al que todos le teníamos tanta fe, pero parece que quiere remolonear un poquito más antes de vivir en el mundo exterior.
Mi ansiedad, cuando estoy sola, es soportable. Yo hubiese querido que nazca el feriado pero como no pasó, ahora me relajé y que venga cuando ella decida. Al fin y al cabo, acá afuera hace mucho frío y ya va a tener tiempo de disfrutar esta vida, mientras tanto la dejo aprovechar del clima perfecto y comida a cada rato.
El miércoles a la noche tuve mis primeras contracciones con dolor. Fueron 3, y en todas me quedé prestando atención a ver si eran contracciones o qué. La verdad hasta ahora fue un dolor soportable, pero me imagino que las de trabajo de parto van en serio y duelen jodido. Estas fueron como para que me vaya preparando.
La semana pasada me llamaron del laboratorio donde me hicieron el último análisis de sangre y me dijeron que les pareció raro que me haya dado positiva la toxoplasmosis, y teniendo en cuenta que los anteriores estudios era negativa, mandaron por su cuenta lo que les quedó de mi sangre a Bahía Blanca a hacer un análisis más exhaustivo (IGM o algo así) y el resultado final era "Negativo".
Osea que no la tengo realmente. O la tuve antes del embarazo, aún no entendí bien esa parte, pero lo importante es que Cata está completamente fuera de peligro.
Por mi parte quedé extrañada con la actitud de los del laboratorio, yo sé que fue error de ellos, pero estoy acostumbrada a otro tipo de tratos, al que uno es sólo un número más, te hacen el análisis y te dan el resultado sin importar qué dio.
Estos no sólo se fijaron en los resultados, sino que tuvieron en cuenta que había algo que llamaba la atención (me imagino que deben cargar las cosas en una base de datos y ahí les saltó o algo por el estilo) y mandaron a hacer una nueva prueba a otra provincia, se ocuparon de llamarme en cuanto tuvieron el resultado y encima, también llamaron al hospital para avisarles de mi caso. Y además, según me dijeron, los del hospital estaban al tanto de mi situación. Osea, se acordaban de mi caso.
O fue un caso extraño, o se están portando de 10 tanto los del laboratorio como los del hospital...

Por otro lado, estoy contenta porque mi abuela llega el martes que viene!
Como antes de que nazca Cata, seguramente estemos todo el día juntas, es muy probable que mis contracciones empiecen en su presencia. Y me da "cosa".
Es un proceso que quisiera pasar sola o con Martín, pero con NADIE más. Nadie nadie.
Pero bueno, dejo este tema para otro post, asi las voy manteniendo informadas, por lo pronto me voy a relajar y a seguir disfrutando de estos días que me están encantando.
Un beso para todas! Las quiero mucho!

jueves, 16 de mayo de 2013

Sustos al por mayor

Debo volver al blog, debo contestarles sus comentarios, comentar sus espacios, volver a encontrarme con ustedes, prometo hacerlo pronto.
Ahora sólo vuelvo para contarles que hoy me llevé el susto más grande de mi vida.
Ayer me sacaron sangre para los últimos estudios del embarazo. Hoy tenía control, así que tempranito pasé por el centro médico a buscar los resultados.
Una vez escuché que no hay que leer los resultados de los estudios por nuestra cuenta, que hay que llevarle el sobre cerrado al médico y que él se encargue de leerlos delante nuestro, pero nunca pude hacerle caso a ese sabio consejo.
Así que ni bien me subí al auto abrí el sobre, y leo que el análisis de la toxoplasmosis me dio positivo.
Claro que esto no sería tan terrible si los últimos dos resultados me hubiesen dado positivo también, significaría que ya la había tenido en algún momento y que ya estaba inmunizada.
Pero no, en los análisis del 1° y 2° trimestre la toxo me había dado negativa, por lo que dilucidé que me la había agarrado en este 3° trimestre.
Como los nervios no me dejan pensar bien, no se me ocurrió mejor idea que googlear y aterrarme con cada click.
Que antibióticos para que no traspase la placenta, que antibióticos al bebé durante todo su primer año si ya la traspasó, que problemas en la vista o en la audición, que en el tercer trimestre hay menos riesgos de aborto u obviamente de malformaciones, pero más riesgos de que el bebé se infecte también...
Me había instalado en lo de mi suegra, porque quería coser unas cosas en su máquina, y lloraba mientras cosía, me sentía mala madre por no haberme cuidado lo suficiente, me sentía rara ante cada movimiento de Cata, no sabía que pensar...
Mientras tanto, Martín rastreaba telefónicamente al que fue nuestro obstetra (el que nos consiguió la orden para la última ecografía de contrabando) para pedirle explicaciones.
Cuando llegué al hospital a las 13 para mi control, no podía más de los nervios, y antes de que me atendieran me llamó Martín con noticias del obstetra.
Él lo tranquilizó, le dijo que los negativos anteriores podrían ser "falsos negativos" y varias cosas más que no escuché porque nada me tranquilizaba.
La modalidad para antender a las embarazadas en el hospital es: Te llama la enfermera, te pesa y te toma la presión, te despeja dudas y te libera. Volvés a la sala de espera y aguardás a que te llame la obstetra, quien te mide la panza, monitorea los latidos del bebé, ve tus análisis y te despeja alguna otra duda.
Cuando me llamó la enfermera, pasé conteniendo las lágrimas. Y en cuanto me senté largué todo.
Ella en cuanto le dije "toxo" me dijo "PARÁ, NO LLORES!, Mostrame los análisis!"

lunes, 13 de mayo de 2013

Mi última ecografía

Las cosas no son como pensaba. Sinceramente pensaba que en estos días de licencia antes de que llegue la peque, iba a pasarme leyendo blogs, escribiendo, conectada, etc., pero juego más al Candy Crush y miro más series de las que me gustaría, y eso se come todo mi tiempo.
Trato de limpiar mucho mi casa, pero enseguida me canso. Asi que vuelvo a la compu y me atrapa durante horas.
Estoy un poquito desganada con el tema del blog, pero de todos modos tenía ganas de contarles cómo va todo.
Hoy tuve la última ecografía. No la vimos tan clarita como en la anterior, porque se nota que está más apretadita. Pero vimos que todo sigue viento en popa. Nos dijo que es una niña bastante "prolijita" y promedio.
Se nota que se viene larga, a mis 36 semanas y 5 días, ella mide casi 50 cm., y pesa casi 3 kilos. Y algo bueno que escucharon mis oídos esta mañana es que... no es cabezona!
Mañana me tengo que volver a sacar sangre para (creo yo) los últimos análisis. Y ya estamos, Cata nos está pisando los talones.

domingo, 5 de mayo de 2013

Preparativos

Suponemos que el embarazo se adelanta. Es algo que me dice todo el mundo, y que me gusta creer para paliar mi ansiedad.
Suponemos también, que se adelanta para el cambio de luna, que es cerca del 25. Qué lindo si nace el día de la patria, qué honor! Y debe ser lindo cumplir años un feriado no?.
El viernes a la tarde, empezamos a juntar las cosas para armar los bolsos. Compramos el camisón, óleo calcáreo, algodón, pantuflas y un par de cosas más.
Ayer compramos algunas otras, y para mañana tenemos una lista de cosas para hacer antes de las 11 de la mañana (hora en la que a Martín le toca entrar a trabajar).
En la semana había lavado los pocos peluches que tiene Cata. Hoy hice dos lavados de ropita, toallones y sábanas. Y limpié la casa a fondo. Me vino bárbaro porque a la tarde vinieron mi cuñada y mi suegra a ver el partido, así que no tuvimos que limpiar a las corridas como hacemos siempre jaja, somos tan despelotados que sería bastante terrible si alguien cae un día de sorpresa a visitarnos...
Supongo que en este tiempo eso va a cambiar, todavía no empecé oficialmente mi licencia (fue como un fin de semana común y corriente, supongo que mañana me daré cuenta realmente de que ya soy libre) y ya estoy rompiéndome la cabeza pensando en qué voy a hacer durante todo el día, siento que me va a sobrar el tiempo.
Tenemos que comprar un juego de comedor, porque hasta ahora comíamos sentados en el sillón, sobre una mesa a la que le cortamos las patas para hacerla más baja que una común, pero más alta que una ratona. Quedaba super bueno con respecto a diseño y practicidad, pero cada vez me cuesta más comer doblada con esta panza, y sobre todo pararme del sillón.
Hoy mi cuñada me dijo, si va a nacer el 25, entonces sólo faltan 20 días! Y ahi empecé a caer en un abismo y choqué contra el piso. No fue un golpe duro, fue como si hubiese caído en un piso llenito de hojas caídas por el otoño, pero fue una caída libre al fin y al cabo.
Porque una cosa es decir que falta un mes, y otra muy distinta son sólo 20 días, y no por esos 10 días de diferencia, sino porque suena más cercano, más real, más tangible.

Me siento muy rara con respecto al parto. Si bien no tengo miedo, porque sé que es algo natural, para lo que nuestro cuerpo está preparado y blablabla, me da miedo la situación. Me da miedo sentir las contracciones y saber que ya está, que nuestra vida tal como la conocemos termina en poco tiempo.
Que voy a pasar por el mayor dolor de mi vida, que voy a conocer al amor de mi vida, que me voy a convertir en una madre.
Se que va a llegar el momento, y todo va a pasar con normalidad. Y que después me voy a olvidar de ese dolor tan grande, y que cuando quiera acordar, Cata va a estar empezando el jardín.
Pero bueno, uno siempre tiende a temerle a lo desconocido, creo que debe ser un miedo completamente normal en las embarazadas, así que intento no pensar mucho en ese momento y relajarme.
Les tengo que mostrar el regalo que me llegó de La Calabaza/ Ana Bolena, o como quieran llamarla. Todavía estoy fascinada, es algo que quería hace mucho, un libro hermoso que mirábamos con Martín en la vidriera de la librería con la ñata contra el vidrio. No sé cómo agradecer tanto cariño que me brindan todas a través de sus palabras, sus consejos, y de sus atenciones con la pequeña. A veces uno encuentra más afecto en las personas que no conoce personalmente, que en una amiga de toda la vida. Es algo mágico para mi esto.
Bueno, les dejo un beso grandote y un muy buen comienzo de semana!

52 Semanas - Freedom


Ya estoy de licencia por maternidad. Espero ahora sí, poder volver tranquila a escribir en el blog.
Mientras tanto, les dejo una foto que saqué hace un año más o menos, en el lago, de este simpático tero.
Un beso a todas! Que tengan un lindo domingo!

lunes, 29 de abril de 2013

Anidando

A esta altura supongo que todas saben a qué me refiero.
Pero puede haber alguien por ahí que aún no sabe nada sobre el "Síndrome del nido".
Wikipedia dice esto al respecto:

"Se conoce como Síndrome del Nido a un tipo de conducta que se produce con frecuencia en las mujeres embarazadas consistente en incrementar el tiempo dedicado al orden y limpieza de la casa, a poner en orden las estancias, lavar las ropas, etc. Este tipo de conducta se da principalmente en el tercer trimestre del embarazo, es decir en fechas que se acercan a término. Algunos expertos plantean como hipótesis para explicar esta conducta que es una forma de afrontar la ansiedad ante la llegada del nuevo bebé, o como deseo de controlar la nueva situación. En todo caso esta actividad provoca sensación de tranquilidad y confianza a la futura madre."

Bueno muchachas, llegué al síndrome.
Me pasé el fin de semana limpiando como condenada. Martín trabajó bastante así que estuve gran parte del sábado y toda la mañana del domingo sola, vestida con harapos (pero harapos cómodos), limpiando y ordenando compulsivamente.
Lo mejor de todo chicas, no es que yo haya llegado a "sufrir" esto. Lo mejor es que le llegó a Martín!

Martín es un marido muy hacendoso -cuando tiene ganas- técnico electromecánico, estudiante de carpintería (y ciencias políticas, pero estas no vienen al caso) que sabe hacer absolutamente todas las cosas de la casa.
Pero la mayoría de las veces, no hace uso de sus conocimientos técnicos y facultades para los arreglos.
Y es así como nos mudamos hace ocho meses, y aún teníamos:
-La canilla de agua fría de la pileta del baño de abajo sin andar.
-Los cables de la tele y de Direct tv a la vista todos horribles
-El decodificador de Direct tv sobre una SILLA
-El extractor de la cocina sin conectar
-La alfombra del pasillo de arriba, nueva arrollada sin colocar (Y digan que la alfombra del cuarto de Cata la puse yo, sino seguiría en las mismas condiciones que la otra)
-El patio, hermoso patio (en realidad es horrible, pero es un patiecito al fin) en condiciones deplorables
-La luz del patio quemada sin cambiar
-Las cuchas de las perras a medio hacer: Tenemos dos perras y cuando nos mudamos decidimos que su nuevo hábitat iba a ser el patio. Pero el patio no es techado y necesitaban si o si cuchas para vivir ahí.
Martín hizo una para la Negra, y Cande se quedó sin cucha. Para ella mejor, porque odia el patio y le encanta dormir calentita abajo de la cama, pero antes de que llegue Cata DEBE estar acostumbrada a ese lugar, y su cucha jamás se empezó a hacer.

viernes, 26 de abril de 2013

52 Semanas - Roaaaaaarrrrrrr


La foto no es de muy buena calidad, y además está movida, pero me mata de la risa la locura de esta gata.
La agarré en el momento justo.
Me está rompiendo muchísimo las pelotas con los maulliditos. Parece que presiente que pronto va a ser desplazada por pequeño humano, porque maúlla cuando se despierta, cuando tiene hambre, cuando tiene sed, cuando quiere salir, cuando quiere mimos y cuando se les ocurra.
No la soporto más, me está haciendo practicar la paciencia china a la que me va a someter la pequeña con los llantos creo...


Esperen, esperen, les dejo esta otra foto para que vean que mi mascota gatuna no es tan horrible como parece en la foto anterior!


jueves, 25 de abril de 2013

Ecografía de contrabando

Supuestamente la ecografía en la que le vimos la bocota enorme a la pequeñísima Cata era la última del embarazo. Pero nop. Resulta que voy a tener una más de yapa gracias al genio de mi maridito.
No se si les conté alguna vez que estoy en un grupo de facebook de chicas que están embarazadas del mismo tiempo que yo.
Es un grupo genial, y me ayudó a llevar el embarazo fantásticamente. Alguna tiene una duda, pregunta y salimos todas al ataque, alguna se siente terriblemente hormonal, todas las demás la entendemos porque pasamos exactamente por lo mismo!
De ese grupo, ayer escribió una chica contando que ya nació su bebé, se adelantó el pequeño. Todas quedamos sorprendidas, muchas se pusieron a preparar los bolsos y las habitaciones de urgencia "por las dudas" y yo, empecé con la ansiedad.
Anoche me desperté a las 3 de la mañana y no pude conciliar el sueño hasta las 4:30. Mientras leía las nuevas publicaciones de mis amigas panzonas, y me hacía la cabeza, para colmo una más fue internada ayer así que no podía parar de pensar en mi Catita.
Y cuando al fin pude dormir, soñé.

miércoles, 24 de abril de 2013

Quería actualizar para contarles que por acá está todo bien.
No estoy escribiendo sólo porque estoy con bastante trabajo, tuvimos cortes de luz programados de toda la mañana (ayer y hoy dentro de un rato), y cuando llego a casa muero de cansancio, así que casi ni me conecto.
Pero todo anda bien en el MundoCata. Hoy me desperté a las 5:30 y no me volví a dormir hasta las 7:00, y el despertador sonó como siempre 7:30, así que me propuse llegar tarde al trabajo sólo para poder dormir al menos hasta las 8.
Las estoy leyendo siempre que puedo, en cuanto me sea posible vuelvo y les dejo comentarios a todas.
Un beso grande!


sábado, 20 de abril de 2013

Madurando II

Bueno les sigo contando lo que empecé ayer.
La segunda señal de que quizás estoy madurando realmente vendría a ser "enfrentar a mis jefas".
Y fue así:
Se supone que cuando me reincorpore de la licencia, laburar 7 horas y media (con la reducción de la hora de lactancia) sigue siendo mucho tiempo para estar lejos de una bebé de dos meses.
Es lo lógico si uno se pone a pensarlo, pero al parecer, para mis jefas nada es lógico.
Yo pensaba hablarlo más adelante, incluso estando ya en licencia aparecerme un día por el estudio y comentarles que a mi regreso voy a trabajar sólo 4 horas.
Pero jamás tomaron un reemplazo para mis tres meses de ausencia, y veía que las cosas se complicaban un poco. El día que vino mi jefe a decirme que le enseñe a él mi tarea, porque sería él quien se quedaría haciendo todo lo que hago yo (pago por ver eso), descubrí que nunca tomarían a nadie, y que reducir mi horario al regreso iba a ser difícil.
Porque cuando yo entré al estudio eramos tres personas trabajando, dos de 8 horas y yo de 4, y las cosas iban perfectamente. Cuando una de mis compañeras se mudó de ciudad, yo pasé a 8 horas y no tomaron a nadie más.
De esto van a hacer dos años. Tiempo en el que hicimos peripecias con la compañera que quedó para repartirnos todo el trabajo entre nosotras.
Entonces cuando hablaron de tomar a alguien para cubrirme en la licencia por maternidad, supusimos entre las dos que esa persona se quedaria al menos cuatro horas cuando yo me reincorpore, para volver al ritmo que teníamos en un principio.
Y de esa manera no habría ningún problema en cambiar el lugar con esa chica y hacer yo las 4 horas.
Pero obviamente nada de eso estaba en los planes de mis jefas!

viernes, 19 de abril de 2013

Madurando

En estos días pasaron dos cosas que me hicieron dar cuenta de que estoy madurando un poco.
Hice dos cosas, que nunca me creí capaz: -Luché por mis derechos, defendí mi patrimonio e intereses y -Enfrenté a mis jefas.
Siempre fui tímida, quedada, vergonzosa. Fui (¿o aún soy?) de esas personas que son capaces de pagar cien pesos más, viendo que me están estafando y no decir nada.
Por ejemplo; si iba a la peluquería (algo raro en mí, pero alguna que otra vez habré ido) y veía un cartel en la puerta diciendo que el corte de pelo costaba $100, entraba, me cortaba el pelo, y a la hora de pagar me cobraban $130; yo no preguntaba nada, y calladita pagaba los $130. Me daba vergüenza decir: "Pero flaco que onda? En la vidriera dice $100!!".
Cuando conocí a Martín, empecé a escudarme en él ante todo. Porque a él nunca le tiembla el pulso para decir las cosas, y hasta a veces me moría del terror de que se de cuenta que me estaban estafando porque veía venir que se iba a quejar y... yo moría de la maldita vergüenza.
Otras veces esperaba que fuera él el que nos defendiera. Si me daban mal el vuelto en el super y él no se daba cuenta, yo esperaba a estar fuera de la vista del cajero, y le decía despacito al oído: "Amor nos dieron mal el vuelto" y ahí iba él, justiciero a reclamar nuestro dinero.
Ahora que estoy embarazada entendí que no puedo depender de él para todas estas cosas. Porque me imagino que alguna vez me va a pasar de tener que pedir para entrar a algún baño a cambiar a la niña, quejarme si alguien se me cuela en la cola del centro médico o algo por el estilo.
Y mi nueva actitud madura se hizo notar cuando recibí las fotos del book.
Resulta que no me gustaron mucho, pero  no me malinterpreten, las fotos están buenas, yo no me veo vaca en todas, pero hay algo que no me cierra.
Se supone que el fotógrafo saca las fotos, y luego nos muestra todas y somos nosotros quienes elegimos de todas, cuales nos gustan más.
Bueno, el otro día vino con las fotos, nos las dejó en nuestra compu y se fue. Y yo que las vi después me quedé muy de mal humor.
Porque faltaban muchas que pensé que iban a estar buenas.
Porque habían muchas en las que me veía horrible, (y era cierto, porque Martín mismo me lo dijo).
Porque habían muy pocas de la panza, o del lago, dos cosas que yo había pedido explícitamente.
Y a la noche hablamos con Martín, la verdad es que me pareció por primera vez que DEBÍAMOS reclamar. En otra situación hubiese dicho, "ya fue, dejá, al fin y al cabo están lindas así" pero este no iba a ser el caso. Yo pagué por esas fotos. Yo tenía ilusión con esas fotos y esta situación no se va a volver a repetir hasta mi próximo embarazo, así que no pude quedarme callada.
Al otro día le escribí un mensaje al fotógrafo preguntándole por las fotos del lago y las del arrayán. Me dijo que esas no les gustó por la luz. En las del lago había demasiado sol, y en las del arrayán había muy poca.
Me mandó 4 fotos más, del lago, y sinceramente chicas, 3 de esas 4 me gustaron mucho más que algunas de las que me había pasado antes.

miércoles, 17 de abril de 2013

"El mundo entero por cambiar" - Refritando el viejo blog

Les voy a copiar una entrada que publiqué en mi blog anterior, una que ya no está online, y que escribí mucho antes de siquiera pensar en quedar embarazada.
La escribí para mi ahijada, hija de Paty, y hoy quiero revivirla para leerla pensando no sólo en Clara, sino también para dedicarsela a mi propia hija, Cata. Espero que les guste:

martes, 16 de abril de 2013

La sabiduría del nonato

Porque siempre que me empiezo a poner loquita con el trabajo, ella se encarga de hacerme bajar un cambio a la fuerza.
Hoy me bajó la presión una vez más, y luego de pedir permiso a mi jefa, me fui solita al hospital en un taxi.
La cosa empezó cuando yo hacía tranquilita una planilla excel, y en un momento me di cuenta de que no veía los números que tenía que cargar.
Ya me había pasado tres veces antes, sabía que era molesto, y cuando averigüe en internet cuáles podrían ser las causas leí "Presión ocular / Desprendimiento de la retina! / Etc".
Curiosamente lo que más me asustaba era eso de la presión ocular.
Curiosamente me asustaba más que me subiera la presión a que se me desprendiera la retina.
Porque sé que la presión alta en el embarazo es muy peligrosa.
Cuando me pasó esto hoy, mi compañera me dijo que me fije en internet que podría hacer cuando me pasara esto de los ojos, y me aterré al leer:

"¿Qué debo hacer si tengo visión borrosa o veo manchas o luces brillantes?
Estos síntomas deben hacerte consultar en forma inmediata al oftalmólogo pues pueden estar asociadas a hipertensión ocular, hipertensión arterial o desprendimiento de retina."

Entonces le avisé a mi jefa que estaba haciendo una planilla excel que ella me pidió, pero que no podía seguir porque "no veía". Ella me quedó mirando con cara de vaca y de "qué me importa/no te creo", mientras su marido que estaba en la misma oficina dijo: "Yo la completo, descansá un poco".
(Lo único que importaba aparentemente era terminar la planilla!!!)
Mientras intentaba descansar, las palabras "consultar inmediatamente" me retumbaban en la cabeza, me sentía una mala madre por no estar prestando atención a ese síntoma que podría ser fatal, me daba bronca que mis propios jefes minimizaran mi malestar, pero junté fuerzas y fui a decirle a mi jefa que me iba al hospital a hacerme ver.

lunes, 15 de abril de 2013

A veces soy medio boluda

Como para caminarme más de 3 km. con esta panza. Llegar a sentir una leve presión "ahí abajo" y seguir caminando. No parar a descansar, no tomarme un taxi, no nada.
Estoy enojada conmigo misma. Estaba haciendo unos trámites del trabajo y tenía razones para no tomarme un taxi pero me siento una pelotuda.
Lo mejor de todo es que a tres cuadras de llegar al trabajo me encontré con una amiga que no veo hace mucho y me dijo "que bajita tenés la panza che! Ojo!" y me paranoiqueé aún más.
Estoy muy enojada. Y de mal humor. Y por supuesto, cansada.

sábado, 13 de abril de 2013

Más fotos del book!

Aaah no se la esperaban no? Yo tampoco! jaja.
Estaba durmiendo una siesta temprana porque hoy a la mañana estuve con un poco de presión ocular, y me despertó una notificación de mensajes de facebook: El fotógrafo me había mandado algunas fotos!
Bajé corriendo (porque desde ayer tenemos internet en casa! Aunque aún Martín no puso el router así que sólo en la planta baja) y las vi.
Miren sinceramente, no me gustaron del todo. Pero ayer tuve un cumpleaños en el que me sacaron otras fotos y me di cuenta que el problema soy yo.
Al parecer me desconozco tanto con esta panza, que tengo una especie de complejo, o algo similar que me impide disfrutarme como estoy ahora, con panza, un poco gordita, pero feliz por este embarazo y porque los kilos demás y la panzota son producto de algo maravilloso con boquita carnosa.
Bueno, sin más preámbulos, las fotos que llegaron a mis manos, ustedes juzgarán por si mismas.
(Después del salto de página, como es costumbre, porque me gusta generar intriga jajaja)


viernes, 12 de abril de 2013

Viernes de ecografía

Ayer jueves tuvimos la segunda y última parte de la sesión de fotos, por suerte ya terminó y el lunes sin falta me va a entregar el cd con todas las fotos juntas.
Hoy, tuvimos ecografía y control médico.
Sólo puedo decirles que mi pequeña retoña tiene una bocota gigante, y es muy hermosa (ante los ojos de su mami, su papi y su madrina).
Si quieren pueden verle la bocota en este video que subí a youtube:

jueves, 11 de abril de 2013

La cartera de una futura mamá

Se acuerdan de aquel reto que animaba a las blogueras a mostrar qué llevaban en su cartera?
Hoy, buscando un papel, me sorprendí de la cantidad de cosas que tengo en la mía.
Y empecé a sacar las cosas, y recién ahí me di cuenta de por qué esta cartera me pesa tanto en el hombro todos los días, o por qué nunca puedo encontrar nada de lo que busco en ella.
Tengo tanta cantidad de cosas, algunas tan inservibles, que no se qué será de mí cuando tenga que cargar mis cosas más las de la pequeña Cata.
Me pareció divertido sacarle una foto a cada cosa que tengo para mostrarles. Como les conté antes, son tantas, que las dividí en secciones, a saber:

miércoles, 10 de abril de 2013

Las perfectitas

Me tenté a leer la edición on-line de la revista Ohlalá.
Antes solía hacerlo para divertirme con los blogs aburridos y mediocres que plantean siempre, (bah, divertirme con los comentarios, no con los blogs en si) pero ahora hacía tiempo que no pasaba por esa página.
Me animé a leer la nota que le hacen a la Lopilato.
Y me llené de bronca!
Llámenlo envidia, ok, envidio a la Lopilato.
Y es que no sólo se recorrió el mundo haciendo telenovelas basura, los papis le pagaron las lolas a los 15 años, siempre tuvo un cuerpazo, y se enganchó a un tipo que tiene toda la pinta de galán, del que está esperando un hijo y encima la llaman para filmar novelas italianas, propagandas por doquier, y es "embajadora" de la belleza de nosequé.
No sólo es eso. La mina tiene el tupé de declarar que "no tuvo ningún síntoma del embarazo", que "sigue haciendo gimnasia, pero en menor medida", que "no va a amamantar demasiado para que no se le caigan las lolas", y que teniendo la posibilidad de pasar más tiempo con su retoño recién nacido porque no tiene la obligación de volver a trabajar, ella sólo se va a tomar 3 meses de licencia porque "no puede estar sin laburar".

La eterna espera


Sólo voy a decirles dos cosas:

-No hay nada peor que hacerme esperar

-No, aún no tengo el resto de las fotos del domingo




lunes, 8 de abril de 2013

Disaster Mom

El día siguiente a enterarme de mi embarazo, saqué turno con la nutricionista, y me dieron cita para diez días después.
En el centro médico en el que me atendió, encontré volantes de una psicóloga y la llamé inmediatamente, y al poco tiempo ya estaba atendiéndome con ella.
El mismo día de la nutricionista, le escribí a una conocida para ver si sabía de alguien que de Yoga para embarazadas. Me pasó el dato, y la semana siguiente empecé.

Toda esa proactividad que me trajeron las primeras semanas de embarazo, tantos turnos médicos, análisis en tiempo y forma, y demás cuestiones "accesorias" tales como psicóloga, y yoga. Todo quedó en la nada con el paso del tiempo.
Digamos que me relajé mucho. Veo que ya sería hora de empezar las clases de preparto, pero ni siquiera tengo en vista ir (averigüé la semana pasada, y no puedo ir por mi genial horario laboral), estoy bastante quedada con yoga, saqué turno para la ecografía el mismo día que tengo control médico, por lo que no voy a poder llevar al control el resultado de la eco a menos que me lo den en el momento (cosa que dudo MUCHO).
Tampoco inicié los trámites para la licencia por maternidad en Anses. Se que es conveniente hacerlo lo antes posible porque se manejan con dos meses de "delay", y cuanto más demore, más voy a tardar en cobrar (de hecho por ser tan colgada aún no cobré ni una sola cuota del prenatal)...
Mi querida prima Paty me anda preguntando todos los días si ya hice tal cosa, o tal otra, y sencillamente, siento que estoy en pelotas.
No hice nada, estoy dejando todo para el mes en el que voy a estar sin trabajar (básicamente, dejando todo para último momento).
Aún no compramos el saca leches, ni la mecedora, ni sábanas para el catre (tenemos sólo un par que nos hizo mi abuela cuando nos visitó), y obviamente no compré nada para mí, ni sé qué lleva el bolso que tengo que llevar al hospital, ni compré camisones, ni corpiños para amamantar, ni nada por el estilo.

Algunas fotos del book

Ayer teníamos la sesión de fotos para el book de embarazo.
El fotógrafo nos dijo que ibamos a intentar hacer exteriores e interiores en el mismo día, pero al final no nos dio el tiempo para las dos cosas y sólo hicimos exteriores.
Nos tocó un día alucinante, y por suerte, los paisajes que tenemos cerca (aunque nos fuimos a 40 kilómetros) ayudan mucho.
Nunca pensé que sacarse fotos era tan cansador. Tampoco podía relajarme del todo, me sentía tensa y un poco incómoda, como que no sabía bien cómo ponerme o qué hacer.
Por suerte el fotógrafo nos dio muchos tips, y nos reímos bastante con los chistes de Martín y alguna anécdota de una ayudante.
Quedó en verlas entre ayer a la noche y hoy, y mandarmelas hoy, pero anoche me escribió al facebook diciendome si podía subir la que "a él más le gustó".
Le dije que por supuesto, y que me etiquetara por favor, mientras moría de ganas de ver cómo habían quedado, sobre todo porque si era la que más le gustó al fotógrafo, debía de estar muy buena...
Bueno, cuando por fin logré que el teléfono cargara la foto, casi muero.
Soy un maldito puerco!
Pero en serio!!

miércoles, 3 de abril de 2013

Demasiados sincericidios - Lado B

Tuve un sábado muy difícil.
Todo iba bien, Martín se iba a jugar al fútbol de todos los sábados a la noche, yo me iba a quedar en casa a recibir a mis amigas, y después, ibamos a salir de joda porque teníamos primos suyos (muchos) de visita por estos lares.
Todo iba bien es una manera de decir. Todo iba sobre la marcha, porque unos días antes había leído este sincericidio de @estaqueteparió, éste otro post, y para colmo, éste también.
Todo iba bien porque los primos de Martín, al ser tantos, me tenían entretenida. me tenían "sin pensar" en todo lo que había leído últimamente, y sin recordar que al leer cada uno de esos tres posts había terminado llorando.
La marcha se paró cuando me encontré sola en casa, probandome ropa para la "jodita".
Primero que nada me entra. Nada me gusta, nada me viene bien. Me veo fea, quiero que me entre la ropa que usé siempre y es imposible, y se que debo comprar más ropa y eso me deprime aún más.
Cuando por fin encontré una remera que me quedaba pasable (encima me la tuve que poner al revés para que me convenza), recibo un mensaje de mi amiga cancelando la cena, no venía ninguna de las dos...
Entonces me acosté a dormir hasta que llegue Martín, pero por supuesto, lo que menos hice fue dormir.
Aproveché esas horas de soledad entre tanta locura, ese oasis entre tanto "acompañamiento" que me impedía pensar en lo que me está pasando, para efectivamente hacer eso.
Miraba a mi alrededor y me aterraba imaginarme en un futuro, toda sucia, pegajosa, despeinada, con sueño y cansancio, siendo sólo una extensión de mi retoña.

martes, 2 de abril de 2013

Update acorde al chocolate de pascuas: Soy un puerco

Les voy a confesar mi mayor secreto: Llevo aumentados 12 kilos en estos 7 meses.
No me pregunten cómo pasó, o cómo fue que dejé de sacar turno con la nutricionista.
Por supuesto que tiene que tener algo que ver con que no me privé de ni un sólo antojo en este tiempo.
También con que en estos meses, dos veces me comí una barra entera de chocolate Águila sin ninguna culpa, e incluso al terminarla mi cuerpo pedía aún más...
Yo no me veo tan gorda, a veces me miro en el reflejo del celular con la pantalla apagada y me descubro papada, me aterro, pero luego corro el teléfono un poco más arriba, a la real altura de mi cara, y la papada se fue.
Se que adquirí un culo del tamaño del Monumental. Y me angustio cuando me veo de perfil, porque este culo, sin nada de panza sería digno de una vedetonga exitosa, pero en mis condiciones actuales, con panza de 7 meses, me hace parecer un termotanque.
Eso si me ven de costado, de frente no parece tan terrible. (Es un buen consuelo no?)

sábado, 30 de marzo de 2013

Mi pequeña Shiloh

Como todas saben, yo quería que mi hija fuera varón.
Por todo lo que expliqué en otros posts, por eso de que es más fácil, porque los varones "son de mamá", porque las nenas son unas jodidas, y hay que explicarles miles de cosas, etc.
Al final me resigné con mi pequeña cachorra, y me consuelan todos con las frases: "Una nena es más fácil" (no sé bien en qué se basan para afirmar esto), "Las cosas de nena son más lindas", "Una nena es tu compañera", "Es re lindo cuando es más grande y se pueden pintar las uñas juntas", en fin, miles de frases que me sirven de consuelo y me ayudan a aceptar la verdad.
(No me digan mala madre por esto, sólo soy sincera, a mi NO me daba igual el sexo, yo quería que fuera varón y punto. Ahora que se que es nena la amo igual, pero a veces me ilusiono con la idea de que en la próxima ecografía me digan que se equivocaron y que al final es varón).
Bueno, es niña y ya está, ahora soy feliz con eso, lo que no significa que a la hora de comprar, no siga prefiriendo las cosas de varón.

jueves, 28 de marzo de 2013

Quedó genial!

No puedo con mi genio.
Hay un motivo por el cual siempre dejo todo para último momento, y es que yo misma censuro mi ansiedad.
Toda la vida me pasó en las vacaciones, por ejemplo. Faltaba un mes para ellas y yo ya tenía el bolso armado. Era capaz de pasarme ese mes todos los días con la misma ropa sólo para no dar el brazo a torcer de tener que sacar algo de las valijas armadas tan precozmente.
En un momento, se ve que me cansé, o que eso me perjudicó en algo, porque me obligué a preparar los viajes, como en este ejemplo en el último segundo.
Y así es con todo, incluyendo la habitación de la peque. No quería tener todo listo muchos meses antes, y que luego la ansiedad me carcomiera hasta que nazca.
Pero tanto hablamos ayer, tantos consejos y buena onda me dieron, que no pude conmigo misma y cancelé la clase de yoga.
En cuanto Martín partió a su clase de carpintería, emprendí mi camino por la escalera hacia la habitación que antes era un sucucho, y que en 2 horas y  media, me encargué de dejar impecable.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Arrepentida

Veo que se va acercando la llegada de Cata y su habitación está cada vez más desordenada.
Todas las cosas tapadas con bolsas para que no se llenen de tierra, la alfombra aún no está puesta, y además, aún tengo cosas viejas mías de cuando usábamos ese cuarto de "sucucho/archivo/baulera".
Todo lo vengo dejando para cuando empiece la licencia por maternidad, en un poquito más de un mes, porque siempre hago lo mismo con todo: lo dejo para último momento.
El problema está en que me angustia (todo me angustia últimamente) la cuna que compramos.
No entiendo por qué la compramos en rojo.

martes, 26 de marzo de 2013

El Osteópata - O de cómo hacer para sentirte como si te hubiesen molido a palos

Siempre tuve problemas de postura y por lo consiguiente, dolores de espalda.
Tengo la parte alta, por detrás de los hombros y toda esa zona, tan contracturada y llena de nudos que nunca nadie me podía tocar ni con un sólo dedo sin que yo salte del dolor.
También una vez, se me trabó la mandíbula, y estuve como tres o cuatro años sin poder abrir del todo la boca sin destrabarla. Hasta el día de hoy que cuando bostezo se siente un "click".
Y así es como cuando un día un osteópata se cruzó por el camino de mi adorado marido.
Y a mi adorado marido no se le ocurrió mejor idea que la de sacarme un turno con ese osteópata tan reconocido y con el que es tan difícil sacar turno.
Vino y me lo contó como si hubiese hecho una gran proeza. Pobrecito, estaba orgulloso de haberme hecho tamaño favor.
Pero lo cierto es que me sacó un turno para ayer lunes, en un horario que me obligaba a faltar a clases, pero que a la vez, no me permitía llegar hasta casa y volver después.
Tuve que hacer tiempo en el centro, con una acidez que me mataba literalmente, con cansancio y mala onda.
Cuando llegué al consultorio vi que todo era muy cálido, pero mi cabeza me gritaba ALERTA ALERTA CHANTAAA!.
Bueno, al parecer no era un chanta. Pero eso no significa que la haya pasado bien.
Me explicó muchas cosas, me contó sobre cómo tengo la  parte derecha de mi cuerpo desequilibrada, que eso tiene que ver con mi lado masculino (léase: mis conflictos con los masculinos, por ejemplo: mi padre -eso dijo-), y sobre cómo tengo toda la parte alta de la espalda como un bloque (cuando le conté a Martín lo único que pudo decir fue: "Como un Teletubbie!!!" -_-).

sábado, 23 de marzo de 2013

La Waldorf... No ensalada

El viernes estaba hablando con mi prima de los avances de los peques, y le comentaba, que a mi entender, los niños no deberían tener metas de acuerdo a cada edad.
Yo creo que todos los chicos son distintos, todos tienen sus tiempos, y no me gusta que porque un niño no aprenda a leer a los 5, o 6 años sea considerado "lento", "burro" o quién sabe que otra cosa más.
Con Martín no nos ponemos de acuerdo en ese sentido. A mi me gustaría que Cata vaya a una escuela Waldorf, y Martín escucha la palabra y lo único que se le pasa por la cabeza es "hippies sin sentido de la responsabilidad".

viernes, 22 de marzo de 2013

Mi primer sueño extraño

No quiero ser demasiado optimista, pero al parecer, este viernes va a ser un poquito, sólo un poquito más tranquilo que el resto de los días que vengo viviendo en el trabajo.
Voy a ver si hoy puedo pasar por sus blogs y contestar sus lindos comentarios que dejaron por acá.
Quería contarles que me desperté a las 3 y media de la mañana por un maldito sueño.
Ya había escuchado yo eso de que las embarazadas suelen tener sueños raros, pero las dos veces que había soñado con mi bebé, si bien los sueños no habían sido de lo más normal, tampoco eran tan locos como el de anoche.
Les cuento;

jueves, 21 de marzo de 2013

Trato de volver, pero no me dejan!

Decirles, "La locura" es poco. Ustedes no se imaginan lo que es esto, no paro un segundo.
Bueno, ahora paré un segundo a comer, pero tengo unos días de terror.
Quería contarles que por casa todo anda bien. Empecé la semana re bien, dispuesta a sentirme mejor, y con pilas y energías cargadas.
Ahora les quiero mostrar dos cosas lindas que me pasaron en esta semanita:
Por un lado, recibí la encomienda de mi querida amiga Ayez, una caja llena de mimos y cosas HERMOSAS!, les muestro:

viernes, 15 de marzo de 2013

52 semanas (9?)

Vengo atrasada con el reto de las 52 semanas!


Es la alfombra que le compró mi suegra a Cata. La eligió Martín, no es hermosa?
Todavía falta la grande, la que va a cubrir esa beige que se ve abajo, porque está muy viejita y manchada, la grande va a ser celeste clarito, del mismo color que el borde de la de la foto. Supuestamente la tienen lista para la semana que viene.
Bueno un beso para todas, espero que les guste, y muy buen finde!!

Mis días de reposo

La verdad es que la estoy pasando de diez.
Esto es justo lo que necesitaba, relajarme, estar tranquila, encima ni el miércoles ni ayer me llamaron del trabajo para nada! Es una alegría que ni se imaginan.
Ayer me desperté a las 6 o 6:30, y no dormí una siesta en todo el día. A las 23 me acosté y dormí como bebé, hasta las 6 de hoy claro.
Me sorprende eso de no haber dormido siesta y estar bien todo el día. El sueño no me afectó en absoluto, seguramente porque no estaba haciendo nada "cansador".
Me reencontré con mi casa, con mis ganas de cocinar, con la tele matinal (que no me gustó, pero ese es otro asunto) y con muchas otras cosas que extrañaba.
Cosas que los fines de semana no hago porque estoy demasiado cansada, y ahora era el momento ideal.
Al mediodía preparé una adaptación de esta receta de Paty y me quedó delicioso!
Acá está la prueba:

jueves, 14 de marzo de 2013

Madre primeriza pidiendo consejos

Tengo tres cajones de ropa llenitos para mi pequeña.
Tiene bodys (no sé si todas los llaman así, sé que tienen muchos nombres) de manga corta, manga larga, hasta los pies o sólo cortitos.
Tiene pantaloncitos, alguna que otra remera, camperitas, medias, y abrigos que son como bodys pero gruesitos y todos enteros.
Creo que no tiene más variedad, ahora no recuerdo.
El tema es que no tengo NI IDEA de cómo se viste un bebé!!
Para ser sincera, nunca me atrajeron mucho los niños. El mayor contacto que tuve con un bebito fue con mi adorable ahijada, pero se imaginarán que en lo que menos me fijé es en cómo la viste su mami.
Hoy tengo mucha ropita que ella le regaló a mi hijita, pero no se cómo se combina, no sé qué va con qué, porque hay bodys hermosos, pero me dice mi abuela que son tipo "ropa interior", que deben ir con algo más arriba.

Esperanzada e insomne


Poco después de escribir la entrada anterior, me desmayé en el trabajo.
Bueno, “me desmayé” suena fatal, perdí el conocimiento, me agaché para no caerme y estuve con la presión baja en el piso un buen rato. Nuevamente lo del lunes, no podía levantarme, sentía un fuertísimo dolor de cabeza, las náuseas de siempre y una angustia horrible, producto, creo yo, del susto y los nervios de la situación.
También tuve una contracción muy fuerte, pero por suerte fue aislada.
El pobre Martín salió del trabajo para venir a buscarme, y fuimos otra vez al hospital. En los tres días que van de la semana tuvieron cada uno mi grata presencia por allí, me tomaron la presión y escuchamos el corazón de Catita, y todo estaba bien.
Luego de explicarle todo al doctor, él decidió que tenía que internarme un rato con suero con glucosa y reliverán, así que estuvimos hasta las dos de la tarde en el hospital.
Luego del primer suero, seguía sintiéndome con náuseas y floja. Cuando terminó de pasar el segundo ya estaba fastidiosa, con ganas de irme de una vez, y con un antojo horrible de bombones Garoto, que por supuesto, Martín me negó rotundamente.
El médico me dijo que me quede tranquila unos días, aparentemente, y tal como me observaron ustedes, tengo unos días complicados y debe ser una especie de círculo vicioso.
(Y si, me pincharon de nuevo, el quinto pinchazo, en cinco días. Dolió mucho y me quedó un moretón espantoso que me hace parecer adicta a la heroína).

miércoles, 13 de marzo de 2013

Bienvenidos al tercer trimestre!

En el que según dicen, me esperan nuevamente los síntomas del primero.
Leí por ahí que el segundo trimestre es el mejor, en el que una mejor se siente, y en el que más se disfruta el embarazo. Yo sinceramente, tan mal no la pasé, pero aún estoy esperando todo eso de sentirme plena.
En cinco días, recibí cuatro pinchazos. Los dos últimos fueron mortales, me dolieron muchísimo.
Uno fue el de la sangre que me extrajeron el viernes para el bendito estudio de la glucosa. A la media hora, se dieron cuenta de que me habían dado mal las instrucciones, que no debía tomar el vaso de glucosa sino la jarra entera, y ya no servía el análisis. "Volvé el lunes"...
El lunes me vieron nuevamente en ayunas mostrándoles mi antebrazo, a las 8 y media de la mañana.
Y una vez más, dos horas después de haber tomado la glucosa. Ese último pinchazo, como les comenté en la entrada anterior, me dolió en demasía.

lunes, 11 de marzo de 2013

Semana 28:


Leo lo que dice en mi agenda de la embarazada y me llena de amor y de esa armonía que debería sentir.
Pero la realidad, es MUY distinta al mundo rosa embarazoso.
Mi semana 28, empezó increíblemente estresante:
-7:00 A.M. suena la alarma del teléfono, me despierto y empiezo a prepararme para salir
-7:45 llego al hospital, para sacar turno con el simpático de mi nuevo obstetra, que un mes después de que yo decidiera cambiarme por él, él decidió atender sólo allí.
-8:00 llego al centro médico, dispuesta a hacer fila, que me tomen nuevamente los mismos datos que me tomaron el viernes, y que me vuelvan a sacar sangre en ayunas.
-8:30 me sacaron sangre y me hicieron tomar la glucosa, que me gustó porque parecía limonada.
-De 8:30 a 10:30 hice tiempo con Martín en el auto, nos encontramos con mi suegra, la llevamos a otro centro médico, volvimos, me conecté un rato a internet, charlamos, y escuchamos la radio.
-10:30 me sacaron sangre una vez más, debo confesar que si bien soy muy valiente con respecto a las agujas, esta vez me dolió mucho.
-10:45 llegué al trabajo, dispuesta a desayunar y ponerme al día con las cosas.
-13:00 me pasa a buscar Martín para ir a almorzar
-13:15 llegamos a casa, comimos, charlamos, y todo con la puerta abierta, porque había un lindo solcito y las dos perras estaban echaditas en el deck. Nosotros comíamos y las espiábamos de vez en cuando
-13:40 dispuestos a partir a mi trabajo nuevamente, descubrimos que en el deck hay SÓLO UNA perra. Falta Cande. Falta mi bebé
-De 13:40 a 14:00 buscamos a Cande incansablemente. No está por ningún lado. Se la tragó la tierra, no hay rastros de ella.
-15:00 luego de intensa búsqueda que no harían ni los policías más buenos en el mejor rastrillaje, Cande seguía sin aparecer. Yo tenía que ir al trabajo, pero las cosas siempre pueden empeorar no?
-15:20 empiezo a sentir que el malestar y los nervios por no encontrar a mi bebé perruno, están empezando a empeorar. En un momento siento que me desvanezco y me agacho al piso para no caer. Cuando finalmente reacciono, lo hago en un ataque de pánico descomunal, que me impedía mover un solo músculo.
-15:30 no podía ni caminar, pero seguía buscando a Cande que brillaba por su ausencia. Le imploré a Martín que me lleve al hospital y partimos.
-15:45 luego de probar fallidamente suerte en un centro médico,  fuimos finalmente al hospital
-16:00 llegamos al hospital. Yo chateaba con el teléfono con mi prima Paty, quien me decía una y otra vez que le pregunte a mi suegra si Cande se había aparecido en su casa. Yo todo el tiempo le respondía que no, que era imposible, porque mi suegra vive muy lejos de casa.
-16:25 le digo a Martín que pruebe preguntándole a la madre si Cande está alla. Que se fije en los alrededores o algo, a ver si la encuentra.
-16:28 mi suegra nos manda un mensaje diciéndonos que encontró a Cande. Echadita en su puerta. Al parecer se teletransportó de mi deck a su entrada… Martín corre a buscarla, en el mismo instante en que me llaman para atenderme
-16:30 paso sola al consultorio, me atendieron y me dijeron que me había dado un “síndrome vagal”. Que era común, etc etc. Escuché el corazón de Cata, y me tomaron la presión que para ese entonces aún era de 9/6
-17:00 llegamos al trabajo con Cande en el auto, Martín me deja y sigue su camino
-18:00 me doy cuenta de que no puedo recuperar las horas que pensaba, porque a esa misma hora empezaba la primer clase de sociología y no me la podía perder. Me apuro muchísimo a terminar las cosas pendientes y salgo corriendo para el instituto.
-18:25 llego con la lengua afuera, agitadísima, transpirada, cansada y nerviosa, entro a la clase muy ruidosamente y todos me miran. La profe me mira, mira mi panza y sonríe. La panza me viene salvando de muchas…
-19:40 termina la clase y salgo re tranquila dispuesta a descansar en casa. Y ahí nomás, recuerdo que tengo que ir a buscar el resultado de los análisis de la mañana, para llevarle mañana al doctor. Recuerdo también, que tengo tiempo hasta las 20:00 para llegar

Empezando la semana con premios

Voy a aprovechar este tiempo que tengo que esperar para que me vuelvan a sacar sangre en la prueba de la glucosa para recibir los premios que estuve obteniendo hace unos días y vengo bastante atrasada.

Por un lado, la bella Angeles me premió con este:



Hay que responder las siguientes preguntas:
1. Hace cuanto que sos mamá?
    -6 meses y medio, o 28 semanas, como prefieran
2. Cuantos hijos quieren tener?
    -Dos
3. Que es lo que mas te gusta hacer junto a tu familia?
   -Viajar, pasear, jugar, reírnos
4. Que es lo que mas te gusta hacer cuando tenés tiempo para vos? 
    -Ver películas, leer
5. Seguís algún programa de television? cual?
    -Algunos de Discovery Home & Healt, Duro de domar, Tvr
6. Tenés mascotas? 
   -Si
7. Un lugar en el mundo que te gustaría conocer, porque?
    -Japón, me cuesta decidirme por uno, pero me quedo con Japón
8. Hay algún libro que releerías y releerías sin cansarte?
    -Gracias por el fuego
9. Porque empezaste a escribir tu blog?
    -Porque quería tener un registro de las cosas que me pasaban mientras transito mi primer embarazo
10. Que le sugerirías a una persona que esta empezando a escribir un blog?
     -Que nunca escriban para los demás
11. Un sueño por cumplir?
      -MUCHOS! :)


También, Tania, de este excelente blog me premió con este:


Tengo que contarles siete cosas sobre mí, pero antes de eso, también recibí este premio cuyas bases son las mismas, gracias Paty!!



Bueno aquí van las siete cosas:
1-Como sabrán a partir de la entrada anterior, me encanta el Otoño
2-Me hacen feliz cosas tontas, por ejemplo, ver a alguien haciendole mimos a un perro callejero
3-Amo el aroma a pasto, a lluvia, a tierra mojada, a café, y a jazmines
4-Soy muy dormilona
5-Soy caprichosa y a veces, mala
6-Nunca encuentro algo que me caracterice definitivamente.Hoy, mis flores preferidas son las margaritas, pero mañana pueden ser los cardos
7-Amo leer, cualquier cosa, hasta los sobres de azúcar de los bares jaja


Premio a todas, en parte porque muchas ya recibieron estos premios, y por otro lado porque todas se los merecen! Un besote y gracias por tenerme en cuenta!

domingo, 10 de marzo de 2013

Otoño

Ya sé que aún faltan once días para su llegada, pero por estos lugares ya se está haciendo sentir.
Y es mi estación preferida.
Siempre amé el frío, pero nunca fui realmente consciente de ello hasta que vine a vivir a un lugar en el que tenemos sólo un mes, o dos de calores al año.

Y adoro la lluvia. La mayoría de los fines de semana me quedo en casa mirando por la ventana, y en cuanto el sol amaga a salir, yo suelto una puteada como si alguien allá arriba me estuviese traicionando.

Esta mañana hay sol. Miré por la ventana y descubrí que es una mañana fría y soleada.

Y si hay algo que me hace más feliz que la lluvia en los fines de semana, son las mañanas con estas características.
Me recuerdan a mi infancia de championes y túnica, en la que pateaba feliz los montoncitos de hojas que los adultos barrían, o caminando por debajo del cordón de la vereda arrastrando los pies ocultos bajo las hojas.

O a aquella mañana helada, en la que esperando el ómnibus, sentada, una hoja cayó directamente desde el árbol a mis manos, y yo, en mi inocencia creí que era algo mágico, una señal divina de algo que nunca sucedió.

jueves, 7 de marzo de 2013

Baby Boom + Novedades

Mi amiga de una provincia muy cercana está embarazada!!
Ya perdí la cuenta de la cantidad de embarazadas que me rodean!

Creo que estas cosas suelen pasar por etapas. De repente nadie se embaraza, y de un momento a otro, BOOOOOOOOM! Tooodas con el bombo!

Lo bueno es que Cata va a tener muchos amigos, cercanos y a la distancia.

Por otro lado, les cuento algunas novedades:

lunes, 4 de marzo de 2013

EL tema nunca llega

Estoy haciendo tiempo en un ciber, esperando a Martín que sale a las 9 de su trabajo y así irnos juntos a casa.
Uno de los motivos por los que estoy desaparecida en acción por este blog, es la falta de tiempo.
El otro, y uno fundamental para mí, es que este es supuestamente un blog sobre maternidad, y el tema no llega.
Me rompo la cabeza pensando en qué contarles, sobre qué hablarles, y nada.
Hace mucho que no tengo ecografìas, las pataditas siguen igual de regulares y hermosas que siempre, no me he hecho estudios nuevos, así que todo anda normal por estos lados, si de maternidad hablamos.

En las anécdotas de Chivi como persona, y no como madre, está por ejemplo que hoy sin querer empecé las clases.
Y digo sin querer porque caí en el aula de casualidad, esperando una charla orientativa sobre una nueva modalidad de cursada, y cuando llegué me enteré de que esa charla, en realidad era el comienzo mismo del cuatrimestre.
Pretendían que me quede hasta las 22:30... ja! Ni pensarlo, en cuanto pude huí despavorida.
Ya de por sí, yo tenía la idea de cursar un año tranqui.
Y teniendo en cuenta que mi fecha probable de parto es en Junio, y el cuatrimestre termina en Julio, la idea de "tranquilidad" se potenció al máximo. Nada va a hacerme desequilibrar.

Nada excepto enterarme que las materias más importantes son anuales, y eso no concuerda en absoluto con mi idea inicial de no asistir al segundo cuatrimestre.
Así que voy a rendir las materias más irrelevantes, pero que creo yo, al fin y al cabo suman.
Ya tengo adentro psicología, y ahora metería con suerte, sociología y filosofía, y si tengo ganas una más que no me acuerdo como se llama... esperen que me fijo en la hoja suelta que tenía en la cartera de casualidad, y me sirvió para anotar las cosas que dijeron hoy...
..."Introducción a la práctica docente I". Si mal no entendí es cuatrimestral también, así que por ahí intento meterla también.

viernes, 1 de marzo de 2013

52 semanas (7)

Sé que estoy desaparecida, por este lado. Les aseguro que volver de estas vacaciones me costó mucho más que veces anteriores. Aún no desarmé del todo la valija, ni ordené mi mente en modo rutina otra vez.

Pero sí les traigo una foto:




Parece un paisaje nevado no?
Bueno, no lo es.
Es la cuadra de mi casa anterior, tapada de cenizas. Fue cuando el volcán Cordón Caulle* hizo erupción y nos agarró a la mayoría de los patagónicos desprevenidos. Ese día no fuimos a trabajar. Se recomendaba no salir de casa, pero tuvimos que salir a comprar agua porque había que cuidarla.
Muchos pueden pensar que es una experiencia aterradora. Por mi casa se vivió como algo mágico. 
Me gusta el caos, puede ser, pero en qué otra ocasión de mi vida podré volver a ver llover cenizas del cielo?


*Lo nombro "Volcán Cordón Caulle", porque desde acá todos le decíamos "Volcán Puyehue", y cuando fuimos a Chile nos dijeron que nunca se llamó Puyehue, como que le inventamos el nombre jaja.

Que tengan un muy lindo finde! Espero volver la semana que viene con más pilas :)

miércoles, 27 de febrero de 2013

Seis Meses

Y sigo sin caer.

Creo que mi hija va a nacer y yo voy a seguir en mi nube de pedos, sin saber que cambié, que soy una madre, que cambió mi vida completamente.
El otro día me dijeron "señora" y me extrañó tanto, pero luego pasaron unos minutos y la panza se hizo notar nuevamente en mi cabeza. Estoy embarazada, soy una señora.
Todavía me siento niña, adolescente, joven, pre-adulta, todo eso, todo menos adulta, madre, o señora.
Todavía me acuerdo de mis pensamientos de adolescente, todavía tengo en mi piel las vivencias, y aún no entiendo qué cambió en mi.
Me deja tranquila que el cambio haya sido tan gradual que ni me di cuenta. Me acuerdo cuando de adolescente soñaba con qué estaría haciendo a mis 26 años, y nunca, pero nunca, me imaginé así.
Me imaginaba independiente, viviendo sola, trabajando de lo que amara (sea lo que sea), quizás recibida, quizás no, y viviendo en Buenos Aires.

Y ahora vivo lejos, no es que lo extrañe, todo lo contrario, pero al mudarme a un pueblo siento que mi vida va un poco más lenta que la de las personas de la ciudad, las que solían ser mis vecinas...
Ahora estoy casada, esperando una hija, con un trabajo que no soporto, y preguntándome qué pasó.

No me malinterpreten, soy absolutamente feliz con la vida que tengo, las cosas no podrían ser mejor. Sólo que me las imaginé diferentes, y eso me genera la duda de cuánto diferirán mis sueños a futuro con la realidad.