jueves, 30 de mayo de 2013

El lado A de la maternidad

Mi amiga de acá, me dijo hace mucho, cuando yo estaba muy molesta con los dolores y las incomodidades del embarazo, que el segundo trimestre era el mejor.
Que te sentís plena, que se van los malestares, que te sube la líbido, que empezás a hacerte más la idea de que estás creando una persona, etc, etc.
La verdad es que a mi, el segundo trimestre me agarró retorcida. Me creció muchísimo, y muy de golpe la panza, lo que me incomodaba demasiado, seguía con algunos malestares, en fin, todo lo que les cuento en mis posts del "Lado B".
Pero estos últimos días, sobre todo desde que estoy de licencia, son los que más estoy disfrutando.
Los dolores están. Camino dos cuadras y me mata la cintura, de vez en cuando me agarra una acidez que no me deja ni respirar, a pesar de mi gula de toda la vida, como tengo menos espacio ahora, como un poco y ya me lleno, y como soy una gorda de alma y corazón, sigo comiendo, entonces todo me cae mal. Luego de ingerir algo, siempre me siento mal.
El síndrome del nido sigue ahí. Hay días en los que no hago absolutamente nada, pero otros me ataca una locura y limpio toda la casa, pero por supuesto inmediatamente después de agarrar la escoba ya estoy cansada.
Nunca le hago caso a mi cansancio, cuando estoy loca limpiando, debo terminar, no puedo sentarme sabiendo que tengo todo a medio hacer. Así que ordeno y limpio toda la mañana, y a la tarde estoy hecha una piltrafa, sin poder siquiera caminar. (Pero feliz viendo mi casa lista esperando a Cata)
La semana pasada salí tres veces. El martes fue el cumpleaños de mi cuñada y fuimos a cenar afuera, el miércoles lo festejó de nuevo en un bar con más personas, y el sábado tuve dos cumpleaños de compañeros de Martín que se festejaron en un asado.
Me gusta que todo el mundo se entere que tengo fecha probable de parto para dentro de unos días y me digan "Ay pero estas bárbara". Me da orgullo, y me anima a sentirme bien todo el tiempo.
Y es así, supongo que me acostumbré a los malestares, o me resigné porque sé que son por una buena causa.
Tampoco es que tuve un embarazo complicado. La verdad es que todos los de mi alrededor (los que conocen otros embarazos) me dicen que lo estoy llevando genial. Y yo también lo creo, porque por ejemplo, no me levanto ni una sola vez a la noche para hacer pis. Hay días en los que tengo que ir una vez al baño, pero es sólo una vez (y a eso de las 5 o 6 de la mañana y después me quedo 1 hora de reloj despierta con insomnio, pero ya me acostumbré).
Y estoy feliz porque sé que después de que nazca Cata voy a extrañar mi panza, extrañar que la gente me mire con dulzura sólo por estar embarazada, extrañar "ser especial". Entonces intento disfrutar al máximo de estos últimos días.
Y si, estoy feliz. Este tiempo es el que me hace olvidar lo mal que la pasé. Todo lo que me quejé, todo lo que pataleé por dolores e incomodidades, estoy viviendo el lado rosa, y hoy les puedo afirmar que es lindo estar embarazada.
Es cursi hasta la vergüenza, pero es mágico. 

domingo, 26 de mayo de 2013

Esperando

Cata sigue muy cómoda en mi panza. La esperaba para celebrar el 25 de mayo, aprovechando el famoso cambio de luna al que todos le teníamos tanta fe, pero parece que quiere remolonear un poquito más antes de vivir en el mundo exterior.
Mi ansiedad, cuando estoy sola, es soportable. Yo hubiese querido que nazca el feriado pero como no pasó, ahora me relajé y que venga cuando ella decida. Al fin y al cabo, acá afuera hace mucho frío y ya va a tener tiempo de disfrutar esta vida, mientras tanto la dejo aprovechar del clima perfecto y comida a cada rato.
El miércoles a la noche tuve mis primeras contracciones con dolor. Fueron 3, y en todas me quedé prestando atención a ver si eran contracciones o qué. La verdad hasta ahora fue un dolor soportable, pero me imagino que las de trabajo de parto van en serio y duelen jodido. Estas fueron como para que me vaya preparando.
La semana pasada me llamaron del laboratorio donde me hicieron el último análisis de sangre y me dijeron que les pareció raro que me haya dado positiva la toxoplasmosis, y teniendo en cuenta que los anteriores estudios era negativa, mandaron por su cuenta lo que les quedó de mi sangre a Bahía Blanca a hacer un análisis más exhaustivo (IGM o algo así) y el resultado final era "Negativo".
Osea que no la tengo realmente. O la tuve antes del embarazo, aún no entendí bien esa parte, pero lo importante es que Cata está completamente fuera de peligro.
Por mi parte quedé extrañada con la actitud de los del laboratorio, yo sé que fue error de ellos, pero estoy acostumbrada a otro tipo de tratos, al que uno es sólo un número más, te hacen el análisis y te dan el resultado sin importar qué dio.
Estos no sólo se fijaron en los resultados, sino que tuvieron en cuenta que había algo que llamaba la atención (me imagino que deben cargar las cosas en una base de datos y ahí les saltó o algo por el estilo) y mandaron a hacer una nueva prueba a otra provincia, se ocuparon de llamarme en cuanto tuvieron el resultado y encima, también llamaron al hospital para avisarles de mi caso. Y además, según me dijeron, los del hospital estaban al tanto de mi situación. Osea, se acordaban de mi caso.
O fue un caso extraño, o se están portando de 10 tanto los del laboratorio como los del hospital...

Por otro lado, estoy contenta porque mi abuela llega el martes que viene!
Como antes de que nazca Cata, seguramente estemos todo el día juntas, es muy probable que mis contracciones empiecen en su presencia. Y me da "cosa".
Es un proceso que quisiera pasar sola o con Martín, pero con NADIE más. Nadie nadie.
Pero bueno, dejo este tema para otro post, asi las voy manteniendo informadas, por lo pronto me voy a relajar y a seguir disfrutando de estos días que me están encantando.
Un beso para todas! Las quiero mucho!

jueves, 16 de mayo de 2013

Sustos al por mayor

Debo volver al blog, debo contestarles sus comentarios, comentar sus espacios, volver a encontrarme con ustedes, prometo hacerlo pronto.
Ahora sólo vuelvo para contarles que hoy me llevé el susto más grande de mi vida.
Ayer me sacaron sangre para los últimos estudios del embarazo. Hoy tenía control, así que tempranito pasé por el centro médico a buscar los resultados.
Una vez escuché que no hay que leer los resultados de los estudios por nuestra cuenta, que hay que llevarle el sobre cerrado al médico y que él se encargue de leerlos delante nuestro, pero nunca pude hacerle caso a ese sabio consejo.
Así que ni bien me subí al auto abrí el sobre, y leo que el análisis de la toxoplasmosis me dio positivo.
Claro que esto no sería tan terrible si los últimos dos resultados me hubiesen dado positivo también, significaría que ya la había tenido en algún momento y que ya estaba inmunizada.
Pero no, en los análisis del 1° y 2° trimestre la toxo me había dado negativa, por lo que dilucidé que me la había agarrado en este 3° trimestre.
Como los nervios no me dejan pensar bien, no se me ocurrió mejor idea que googlear y aterrarme con cada click.
Que antibióticos para que no traspase la placenta, que antibióticos al bebé durante todo su primer año si ya la traspasó, que problemas en la vista o en la audición, que en el tercer trimestre hay menos riesgos de aborto u obviamente de malformaciones, pero más riesgos de que el bebé se infecte también...
Me había instalado en lo de mi suegra, porque quería coser unas cosas en su máquina, y lloraba mientras cosía, me sentía mala madre por no haberme cuidado lo suficiente, me sentía rara ante cada movimiento de Cata, no sabía que pensar...
Mientras tanto, Martín rastreaba telefónicamente al que fue nuestro obstetra (el que nos consiguió la orden para la última ecografía de contrabando) para pedirle explicaciones.
Cuando llegué al hospital a las 13 para mi control, no podía más de los nervios, y antes de que me atendieran me llamó Martín con noticias del obstetra.
Él lo tranquilizó, le dijo que los negativos anteriores podrían ser "falsos negativos" y varias cosas más que no escuché porque nada me tranquilizaba.
La modalidad para antender a las embarazadas en el hospital es: Te llama la enfermera, te pesa y te toma la presión, te despeja dudas y te libera. Volvés a la sala de espera y aguardás a que te llame la obstetra, quien te mide la panza, monitorea los latidos del bebé, ve tus análisis y te despeja alguna otra duda.
Cuando me llamó la enfermera, pasé conteniendo las lágrimas. Y en cuanto me senté largué todo.
Ella en cuanto le dije "toxo" me dijo "PARÁ, NO LLORES!, Mostrame los análisis!"

lunes, 13 de mayo de 2013

Mi última ecografía

Las cosas no son como pensaba. Sinceramente pensaba que en estos días de licencia antes de que llegue la peque, iba a pasarme leyendo blogs, escribiendo, conectada, etc., pero juego más al Candy Crush y miro más series de las que me gustaría, y eso se come todo mi tiempo.
Trato de limpiar mucho mi casa, pero enseguida me canso. Asi que vuelvo a la compu y me atrapa durante horas.
Estoy un poquito desganada con el tema del blog, pero de todos modos tenía ganas de contarles cómo va todo.
Hoy tuve la última ecografía. No la vimos tan clarita como en la anterior, porque se nota que está más apretadita. Pero vimos que todo sigue viento en popa. Nos dijo que es una niña bastante "prolijita" y promedio.
Se nota que se viene larga, a mis 36 semanas y 5 días, ella mide casi 50 cm., y pesa casi 3 kilos. Y algo bueno que escucharon mis oídos esta mañana es que... no es cabezona!
Mañana me tengo que volver a sacar sangre para (creo yo) los últimos análisis. Y ya estamos, Cata nos está pisando los talones.

domingo, 5 de mayo de 2013

Preparativos

Suponemos que el embarazo se adelanta. Es algo que me dice todo el mundo, y que me gusta creer para paliar mi ansiedad.
Suponemos también, que se adelanta para el cambio de luna, que es cerca del 25. Qué lindo si nace el día de la patria, qué honor! Y debe ser lindo cumplir años un feriado no?.
El viernes a la tarde, empezamos a juntar las cosas para armar los bolsos. Compramos el camisón, óleo calcáreo, algodón, pantuflas y un par de cosas más.
Ayer compramos algunas otras, y para mañana tenemos una lista de cosas para hacer antes de las 11 de la mañana (hora en la que a Martín le toca entrar a trabajar).
En la semana había lavado los pocos peluches que tiene Cata. Hoy hice dos lavados de ropita, toallones y sábanas. Y limpié la casa a fondo. Me vino bárbaro porque a la tarde vinieron mi cuñada y mi suegra a ver el partido, así que no tuvimos que limpiar a las corridas como hacemos siempre jaja, somos tan despelotados que sería bastante terrible si alguien cae un día de sorpresa a visitarnos...
Supongo que en este tiempo eso va a cambiar, todavía no empecé oficialmente mi licencia (fue como un fin de semana común y corriente, supongo que mañana me daré cuenta realmente de que ya soy libre) y ya estoy rompiéndome la cabeza pensando en qué voy a hacer durante todo el día, siento que me va a sobrar el tiempo.
Tenemos que comprar un juego de comedor, porque hasta ahora comíamos sentados en el sillón, sobre una mesa a la que le cortamos las patas para hacerla más baja que una común, pero más alta que una ratona. Quedaba super bueno con respecto a diseño y practicidad, pero cada vez me cuesta más comer doblada con esta panza, y sobre todo pararme del sillón.
Hoy mi cuñada me dijo, si va a nacer el 25, entonces sólo faltan 20 días! Y ahi empecé a caer en un abismo y choqué contra el piso. No fue un golpe duro, fue como si hubiese caído en un piso llenito de hojas caídas por el otoño, pero fue una caída libre al fin y al cabo.
Porque una cosa es decir que falta un mes, y otra muy distinta son sólo 20 días, y no por esos 10 días de diferencia, sino porque suena más cercano, más real, más tangible.

Me siento muy rara con respecto al parto. Si bien no tengo miedo, porque sé que es algo natural, para lo que nuestro cuerpo está preparado y blablabla, me da miedo la situación. Me da miedo sentir las contracciones y saber que ya está, que nuestra vida tal como la conocemos termina en poco tiempo.
Que voy a pasar por el mayor dolor de mi vida, que voy a conocer al amor de mi vida, que me voy a convertir en una madre.
Se que va a llegar el momento, y todo va a pasar con normalidad. Y que después me voy a olvidar de ese dolor tan grande, y que cuando quiera acordar, Cata va a estar empezando el jardín.
Pero bueno, uno siempre tiende a temerle a lo desconocido, creo que debe ser un miedo completamente normal en las embarazadas, así que intento no pensar mucho en ese momento y relajarme.
Les tengo que mostrar el regalo que me llegó de La Calabaza/ Ana Bolena, o como quieran llamarla. Todavía estoy fascinada, es algo que quería hace mucho, un libro hermoso que mirábamos con Martín en la vidriera de la librería con la ñata contra el vidrio. No sé cómo agradecer tanto cariño que me brindan todas a través de sus palabras, sus consejos, y de sus atenciones con la pequeña. A veces uno encuentra más afecto en las personas que no conoce personalmente, que en una amiga de toda la vida. Es algo mágico para mi esto.
Bueno, les dejo un beso grandote y un muy buen comienzo de semana!

52 Semanas - Freedom


Ya estoy de licencia por maternidad. Espero ahora sí, poder volver tranquila a escribir en el blog.
Mientras tanto, les dejo una foto que saqué hace un año más o menos, en el lago, de este simpático tero.
Un beso a todas! Que tengan un lindo domingo!